miércoles, 12 de junio de 2013

Ahora... o nunca

Ahora, mientras duermes, me da por imaginar un último beso. Tan cálido como triste. Cálido como un te voy a echar de menos. Triste como un hasta siempre. Extraño. Incomprensible. Como la misteriosa energía que parece empeñarse en separarnos aún y queriéndonos tanto.

Un beso fuerte, hermoso (como tú). Un beso inolvidable (como lo nuestro). Un beso que recordaríamos siempre. Único. Irrepetible. Luz de luna llena que ilumina una fría noche. Brillantes rayos de sol que se cuelan entre nubarrones…

Ahora que visualizo todo esto. Ahora que trato de retener en mi cabeza cada uno de tus gestos por si algún día me ahogo en tu ausencia. Ahora que retumban en mi cabeza mis suicidios verbales. Ahora que el miedo a perderte pasea incesante en mis retinas. Ahora que mi mirada se pierde en el infinito.

Ahora que pienso con claridad. Ahora que creo comprender que si no puedes localizar el problema, es que el problema eres tú. Ahora que el orgullo hizo demasiada mella en nuestras vidas. Ahora que quiero con todas mis fuerzas que volvamos a ser tú y yo (y no tú o yo). Ahora que…

Lo confieso… Créeme... No lo dudes ni un solo momento...

6 comentarios:

  1. Lo que estás pasando no es fácil. Ánimo!

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  2. Desaparezco unos meses y cuando vuelvo.... te prometo que no me esperaba esto! Eres genial!

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  3. Precioso texto pero... Me entristece ver que las cosas entre vosotros no acaban de arreglarse.
    Quizá sería mejor no visualizar un último beso, sino recordar el primero, o cualquier otro.
    Pero no pensar en un final. No has oído hablar de la profecía autocumplida?
    Piensa en positivo. No pienses en finales, ni en adioses.
    Un besos.

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  4. Como dicen por ahí, no es fácil, pero tampoco tiene porqué ser definitivo.

    Besos!

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