lunes, 4 de febrero de 2013

¿Te acuerdas?

En estos últimos días se me han ocurrido miles de ideas para escribir, pero cuando llega el momento de plasmarlas aquí en mi blog, me quedo sin palabras. No sé, será tal vez porque ahora sé que lo leerás en tiempo real, sin la despreocupación que me daba el pensar que si algún día acabaras por leerlo sería ya con la intranscendencia que sin duda aporta la antigüedad de lo escrito…

Porque sí, me he dado cuenta que ahora me es imposible escribir aquí sin acabar dirigiéndome directamente a ti. No para mí mismo, ni para mis lectores, como lo hacía hasta ahora. Sabía que me influiría, pero tal vez no me imaginaba cuanto. En fin, el regalo está trayendo más cola de lo esperado... Pero no pasa nada, todo cambia, y este blog no iba a ser menos... Y bueno, ya sabes que pienso que los cambios casi siempre son buenos.

Así que, como ahora mismo no me animo a hablar del presente, mejor le doy unas nuevas pinceladas al pasado. A nuestro pasado. Recuerdo, por ejemplo, cuando nos citamos después de nuestra primera noche en la esquina de la casa de tu madre. Donde vivías por aquel entonces.

Aún puedo sentir el beso que nos dimos cuando te subiste en mi coche. Luego nos fuimos al bar de las mesas enanas. Y después vinieron los coqueteos, y más tarde me contaste tu situación familiar, el divorcio de tus padres, el desapego con tu padre, tu idea del amor, lo mal que te había salido con tu anterior novio y tu pasión por las fotos.

Y te pareció tan gracioso que mi ex fuera de la misma ciudad que el tuyo que decidiste que aquella sería nuestra ciudad odiada. Y entonces nos quedamos mirándonos fijamente y fue como si el tiempo se detuviera. Pero acto seguido, y como bien decían en la película Big Fish, el tiempo empezó a correr y a correr sin darnos tiempo ni tan siquiera a pararnos a respirar...

Y nos fuimos de puente a Andorra, y dejaste de llamarme por mi nombre y empezaste a llamarme Nene, y nos fuimos de vacaciones a Cerdenya, y compartimos nuestras primeras navidades, y celebramos nuestro primer aniversario, y cambiamos de costumbres, de hábitos, de vivienda, de pijamas,... y hasta tuvimos alguna que otra crisis…

Pero ya daba igual todo, pues ambos sabíamos que nos habíamos convertido en una pareja indestructible…

¿Me quieres? Ya lo sé. Pues eso. ;P

4 comentarios:

  1. Pues así estoy yo también... dirigiéndome a él casi todo el tiempo en mis post. Una cosa tengo clara... es mi "muso" y eso no cambiará.

    Besos!

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  2. No te quejes porque te lean, eso demuestra interés por ti ;) Biquiños!

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  3. Una entrada muy bonita, Jauroles. Como tú has dicho, el blog tenía que cambiar después de lo ocurrido, pero yo lo veo igual de bien que siempre. Sigue así.
    Un abrazo!

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