martes, 19 de febrero de 2013

La relatividad del tiempo

Dicen que cuando eres feliz el tiempo pasa volando. Es muy habitual percibir la felicidad como algo fugaz y la adversidad como algo eterno. Lo dulce se deshace en la boca y al instante se desvanece dejándonos ansiosos de saborear más y más. Lo amargo, en cambio, se pega como un tatuaje en la lengua, se incrusta y cuesta horrores deshacerse de ese mal sabor de boca.

Y resulta que hoy he sentido como si el tiempo se me estuviera escapando de las manos, como cuando estás en el agua de la playa y coges un poquito de mar con tus manos y enseguida se te escapa de entre los dedos… El mar, algo tan bello y tan difícil de atrapar… ¿os suena?

En fin, que noto como si el tiempo me estuviera pasando por encima. Arrollando. Lo noto pasar como una gran bocanada de aire, con ese olor a fresco, a limpio, pero que lamentablemente arrasa con todas las fragancias y no te permite disfrutarlas. El olor a café recién hecho, a césped mojado, una flor, un perfume, a sexo…

Y me han dado ganas de cerrar todas las puertas y ventanas para que el tiempo no se me escape. Atraparlo. Encerrarme con él y sentarme a mirar fijamente cualquier reloj que es como el tiempo pasa más despacio. Como cuando observaba el reloj de la pared del aula de biología en 3º de BUP... Aquel también fue un buen año y, como tal, pasó volando… Menos aquellas infumables clases de biología...

Y manda huevos que tenga que acordarme ahora precisamente de este detalle de aquel curso, pudiendo recordar por ejemplo las campanas que me convirtieron en un experto del futbolín, los partidillos en las horas libres, los flirteos entre clase y clase, o los turgentes pechos de la rubia que casi nunca llevaba sujetador… De la cual por cierto no recuerdo ahora mismo el nombre...

Pero si me acuerdo del nombre de la horrenda profesora de biología: Marga

Seré imbécil.

4 comentarios:

  1. Curioso porque esa sensación de que el tiempo pasa volando solo la tengo cuando hecho la vista atras.
    Cuando recuerdo pienso que desde ese punto al actual ha pasado sin darme ni cuenta. Pero en cambio la semana pasa lenta la mañana pasa lenta...
    Curioso.

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  2. Quizás has visto demasiados pechos y pocas Margas jejeje. Ahora en serio, a veces no nos damos cuenta de las cosas que realmente nos marcan hasta que pasa el tiempo. Biquiños!

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  3. Últimamente tengo esa sensación de que el tiempo pasa a toda velocidad incluso cuando me aburro... Pero, vamos, que entiendo lo que comentas: si además estás a gusto, la cosa pasa en un suspiro.

    Sobre los recuerdos, tal vez no es que recuerdes mejor lo malo, solo es que lo recuerdas distinto. Es verdad que te sabes el nombre de la profe pesada, pero también es verdad que la imágen de la rubia sigue ahí. Todo cuenta, ¿no?. ;D

    Buena semana.

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  4. te leería todos los días, de tanto que me gusta como escribes.
    bicos,

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