domingo, 30 de septiembre de 2012

Siento todo esto

Perdona. Soy gilipollas. Siento haberme convertido en esto. Siento haber perturbado tu llanura emocional. Siento haber interrumpido tu respiración acompasada. Siento haberte despertado complicaciones innecesarias. Lo siento porque tú no tienes la culpa. Disculpa por arrastrarte al caos, al desorden emocional. Disculpa por hacer tuyos todos mis problemas.

Perdóname, no era mi intención hacerte sentir de esta manera.

Y lo siento. Sí, lo siento porque no puedo decirte ni cuando ni cómo acaba.

No lo sé.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Ganar y perder

Resulta que son demasiadas las expectativas por cumplir: las mías y las de los demás. Y no hay manera de cumplir con todas. No hay ni fuerzas, ni capacidad, ni tiempo. Y mucho más si tenemos en cuenta que algunas de ellas no son más que sueños. Sueños inalcanzables.

Supongo que en alguno de esos sueños debí de perderme…

Tengo hambre de éxito y no sé muy bien cómo saciarme. Delirios de grandeza que no me caben en la cabeza. Y ansias de alcanzar la felicidad absoluta, aunque no tenga muy claro lo que esto último significa. 

Me obsesionan los pequeños detalles. Tengo poca paciencia. Analizo cada conversación. Quisiera recordar cada anécdota. Me gustaría saber lo qué piensas. Quiero vestir bien. Hacerme notar. Pienso en el futuro todos los días. Recuerdo el pasado con excesiva frecuencia. Soy nostálgico, bipolar, extremista y poseo otras muchas habilidades.

Ambición, aspiraciones, perfección, competitividad, metas, exigencia, expectativas... Son términos que siempre he considerado positivos, sobre ellos he construido gran parte de mi vida. Pero ahora resulta que son un problema. Un defecto. Uno más que sumar a mi lista de múltiples defectos.

Resulta que a veces es necesario no esperar más cartas de agradecimiento, dar todas las medallas por recibidas y creer que como héroe ya has derrotado a tu archienemigo. Relajarte y no esperar nada más de la vida.

Saber ganar.

Incluso a veces, sólo a veces, parece que merece la pena sentir esa extraña sensación de satisfacción y tranquilidad del que sabe que todo está perdido, que ya no hay nada más que hacer, del que sabe que ya perdió la batalla.

Aceptar la derrota.

martes, 25 de septiembre de 2012

Ayuda profesional

A veces nos encontramos en nuestra vida con problemas que nos superan. Con situaciones que no podemos manejar. Con conflictos internos que no sabemos muy bien ni cómo ni por qué empezaron. A veces ni el apoyo de tu pareja, ni el de tus familiares, ni el de tus amigos es suficiente. Y además el paso del tiempo no hace más que empeorar las cosas. A veces nos sentimos inmersos en un pozo del que nos parece imposible salir. A veces sentimos un extraño vacio que creemos que nunca podremos llenar...

Entonces, no hay duda, necesitamos la ayuda de un profesional.

¡Ups! Me ha salido algo parecido a un anuncio. Si hay por aquí algún psicólogo interesado, se lo vendo, a ver si así recupero parte de mi inversión en el gremio... ;P

Y para acabar, una canción que ya es todo un clásico.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Aires renovados


Hoy me gustaría dar una inyección de aire fresco y renovado al blog. La fotografía escogida para el post pretende plasmar esa extraña sensación que se da cuando se entremezclan la belleza y el malestar. Un atardecer que amenaza tormenta, algo tan hermoso pero que pocas veces sabemos disfrutar…

Pensadlo con calma, casi todos le daríamos la espalda a esta imagen corriendo a ponernos a cubierto para no ser sorprendidos ante el más que probable chaparrón. Pocos permaneceríamos inmóviles, disfrutando de algo tan bello, sin que nos importara la alta posibilidad de empaparnos.

Las subidas y bajadas de esa montaña rusa que es nuestra vida, el estrés, los problemas... -como lo hacen los nubarrones con el atardecer- a menudo no nos dejan disfrutar de algo tan bonito como lo es el simple hecho de estar vivo. Por eso, desde este rinconcito, quisiera romper una lanza a favor de una visión optimista de la vida.

Porque hoy me siento positivo, brillante y con ganas de disfrutar hasta de las cosas más pequeñas y porque he entendido que, aunque ahora haya llegado una de esas bajadas de mi montaña rusa particular, no hay escusa para estar negativo, porque en mis manos está el hacer que esa bajada no sea nada más que para coger impulso y volver a subir aún con más fuerza.

Dicho esto y después de este 'momento paz' un poco 'flower-power' patrocinado por Orfidal, doy por reabierto el blog, no sin antes brindar con todos vosotros por esa montaña rusa, por las subidas, las bajadas, por una vida entera aceptada como tal, con cielos despejados y con la peor de las borrascas.

Brindemos, aunque por el momento, permitidme que lo haga con agua.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Vuelvo enseguida

Podría contaros mi visita de la semana pasada al médico de cabecera. O rajaros de la incompetencia de una seguridad social en la que la expresión ‘cita urgente’ se traduce en 'hora con el psicólogo para dentro de dos meses'. O explicaros cómo me he dejado aconsejar por tantas y tantas personas que me animaban a visitarme en un psicólogo privado. O deciros, por ejemplo, que tengo cita con él para este miércoles... Y, en definitiva, confirmaros que estoy oficialmente loco y en un futuro no muy lejano supongo que además también estaré arruinado.

Pero la verdad es que no me apetece extenderme demasiado. No quiero seguir escribiendo sobre este tema. No tengo ganas de seguir explicando todo lo que me está pasando. Lo pienso y me da rabia que en los últimos meses este blog se haya convertido en un ir y venir de negatividad y pesimismo. Supongo que el diagnóstico es que mi blog está
'enfermo', como yo.

Me gustaría tener ideas y pensamientos algo más positivos qué poder publicar. Ojalá las pastillas y el psicólogo me ayuden y pronto empiece a ver el mundo de otro color, pero por el momento no lo consigo. Y he pensado que tal vez esto sea más factible, quizás, si dejo de darle más vueltas de las necesarias a todo lo que me está cayendo encima.

Y ya que últimamente lo único que hago en el blog es eso: darle vueltas a lo mismo, revolcarme una vez tras otra sobre mi propio charco de mierda… He decidido que lo mejor será dejar de actualizar el blog durante una temporada y también apartarme en general del mundo de la blogsfera.

En definitiva, quiero dedicar las pocas energías que me quedan para lo más importante ahora mismo: mi salud. Al menos hasta que me encuentre un poco mejor. A ver si en un tiempo consigo reunir fuerzas y ánimos para poder contar algo bonito, para volver a tener ganas de interactuar con todos vosotros, para poder asomarme aquí de nuevo con una sonrisa...

Y quiero aprovechar para daros las gracias a todos los que me habéis mostrado vuestro apoyo y ofrecido vuestros consejos durante estos últimos meses para mí tan complicados.

Cuidaros. Vuelvo enseguida.