miércoles, 14 de noviembre de 2012

Mi psicólogo

Hoy pretendía escribir algo relacionado con la huelga general, a la que por cierto yo me adherido; pero es ponerme a pensar en huelga, crisis y demás, y me deprimo. Así que, hablando de depresiones, mejor escribo algo que tenía pendiente desde hace algún tiempo: mi experiencia con el psicólogo.

A día de hoy puedo decir que, después de más de dos meses visitando a mi psicólogo y con unas diez sesiones de terapia, el balance está siendo bastante positivo. Aunque para ser sinceros, he de decir que mi primera impresión fue un tanto decepcionante.

Recuerdo que cuando llegué a la consulta y me encontré a un señor que sobrepasaba de largo los cincuenta, medio calvo y en general con un aspecto que en un principio me recordó bastante a Ferrán Adriá, me sentí un tanto decepcionado. No me veía yo explicándole mis cosas a un tipo que se me antojaba diametralmente opuesto a mí en todos los aspectos. Supuse que jamás podría llegar a entenderme.

La verdad es que, dejando a un lado a mis amigos íntimos, en general siempre me he encontrado más a gusto desahogando mis penas con chicas. No sé, me da la sensación de que una chica siempre está más dispuesta a escuchar, incluso me atrevería a decir que también más predispuesta a ayudar.

La mayoría de chicos me transmiten, y no me preguntéis por qué, sensación de incomodidad cuando les explicas según qué cosas, además un chico casi siempre te suelta la frase ‘si necesitas algo no dudes en pedírmelo’. A mí esta frase siempre me suena a ‘mucha suerte con todo pero a mí déjame tranquilo’… Porque, señores, la ayuda no se pide, se ofrece.

Y es ahí donde radica a mi parecer la gran diferencia, una chica es capaz de dar el paso y proponerse el ayudar a alguien sin que nadie se lo pida. Y eso resulta reconfortante, es como quitarse un peso de encima, pues creo que a todos nos cuesta pedir e incluso a veces admitir que necesitamos ayuda, así que claro, cuando llega alguien y se ofrece, solamente con ese gesto, ya te está ayudando de por sí, dándote su apoyo, haciéndote sentir en cierto modo arropado y comprendido.

En fin, me desvío del tema, el caso es que mi psicólogo, con el tiempo me ha sorprendido gratamente. No sé si será por su personalidad, por vocación o simplemente por interés económico, pero el caso es que noto una implicación total por su parte. Domina perfectamente los tiempos, sabe cuando escuchar, cuando hablar, cuando introducir un ejemplo totalmente aclaratorio, cuando aliviar tensión con una historia divertida, cuando utilizar una fábula con moraleja e incluso sabe cuando necesito que me den caña o bien cuando me viene bien una sesión un tanto relajada.

Lo cierto es que aún a día de hoy me sorprendo. A veces me pregunto si mantendrá con todos sus pacientes el tipo de conversaciones tan cercanas que mantiene conmigo, si con todos alcanzará ese nivel de complicidad, si como conmigo habrá mantenido prácticamente discusiones en plena terapia, o si se habrá reído con otros pacientes a carcajadas casi llegando a llorar de la risa, me pregunto si acaso seré yo un paciente un tanto especial…

En fin supongo que lo lógico sería pensar que no lo soy, que al fin y al cabo es su trabajo, y que este pensamiento no es más que una demostración más de mis tendencias claramente ególatras; pero no puedo evitarlo...

Y ahora sí, después de este momento ‘mirad todos mi ombligo’, me despido por hoy, que aquí el menda lerenda se va a la mani.

8 comentarios:

  1. Me alegro de que te hayas encontrado con un psicólogo que sea un buen profesional, porque después de las historias que te cuentan sobre este tema eso no abunda. Mucho ánimo y a seguir. Yo, si puedo ayudarte en algo...xd! Es broma ;-) Biquiños!

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  2. Yo de mi psicóloga diría casi lo mismo que has dicho tu , de echo me hacía las mismas preguntas que te haces tu y visto así o los dos somos muy egocentrismos, que es posible, o todos los psicólogos buenos tratan así de bien a su clientela. Pero no porque por "suerte" antes de conocerla a ella conocí al señor que sale en la foto de las enciclopedias justo de la palabra psicólogo pésimo.

    Así que has tenido mucha suerte.

    Besos

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    1. Por cierto , me has ayudado hacer algo que deberia haber hecho hace tiempo. Gracias!

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  3. Me quedo y reafirmo lo que has dicho, nos cuesta un mundo pedir ayuda

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  4. uffff no sabes la suerte que tienes... yo he estado 2 veces en el psicologo (mas de niña) y mucha ayuda no me han dado... y la vez que estube en el psiquiatra aun peor... el psiquiatra me caia fatal y ¡como iba yo a confiarle mis mas oscuros secretos a un personaje que me caia fatal! en fin que estoy segura de que hay psicologos excepcionales... pero yo he tenido mala suerte...

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  5. Oye, me ha hecho gracia esto: >>"si necesitas algo no dudes en pedírmelo". A mí esta frase siempre me suena a "mucha suerte con todo pero a mí déjame tranquilo"<<

    Jajaja, opino exactamente como tú, pero no haría muchas distinciones por sexo, ehh, hay de todo, aunque es verdad que nosotras solemos ser más empáticas y sabemos escuchar mejor que vosotros, en general.

    Una cosita, no creas que porque sea su trabajo, tu psicólogo sentirá la misma afinidad/complicidad con todos sus pacientes. Somos humanos y por experiencia te digo, que es muy difícil dejar emociones aparte y no implicarte. Así que en mi modesta opinión, creo que si tú sientes esa complicidad especial con él, tal vez él también la sienta contigo. A lo mejor no eres tan egocéntrico, mira XD.

    Besos, guapetón!

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  6. me alegra mucho que tu experiencia esté siendo positiva y que tu psicólogo te esté sorprendiendo gratamente... creo que habías cometido el error de prejuzgar y de menospreciarlo como profesional que es... lo que cuentas que hace es justo lo que se espera de cualquier psicólogo, aunque no todos lo hagan...

    la consulta de "nuestro psicólogo" es como un seno materno, un lugar seguro, en donde no nos van a juzgar, sí es donde nos van a a escuchar, ayudar, reprender si es necesario, animar...

    la empatía entre psicólogo y paciente siempre es muy importante, has tenido suerte... si no hay empatía, él puede ser un buen profesional y tú un buen paciente pero nunca será lo mismo que tal y como lo cuentas...


    yo también la tuve y tengo con Fernando, el mío...

    a mí me pasó que cuando le ví me dije: ¿y cómo le voy a contar yo a este hombre (de miedad) tan atratactivo mis cosas? pero él siempre me lo puso facil y hoy cuando nos vemos por la calle, nos damos dos besos y nos alegramos de vernos... sorpresas de la vida, su hija mayor y mi hija se hicieron grandes amigas...

    ¿a qué resulta muy interesante aprender a interpretar nuestras actuaciones y respuestas en la vida? porque casi todo tiene explicación y lo hacemos por algo.

    biquiños,

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  7. Mi psicologa es de ese tipo solo que 10 años más joven que el tuyo ;) y así da gusto, porqué quitando un poco de hierro al asunto pero profesionalmente, uno está más a gusto y todo funciona mejor. Y suelen ser los que realmente sienten la vocación, porqué hace muchos años fui a un psicologo que solo con la primera sesión me hizo no volver nunca más.

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