lunes, 4 de junio de 2012

Llueve

Acabo de estar un buen rato en el balcón, escuchando el silencio de la noche roto por mil gotas que limpian la ciudad, las aceras y el aire. El aire estaba tan limpio que no olía a nada más que a humedad. Y me han entrado ganas de escribir un libro…

El protagonista sería un tipo aparentemente cuerdo, aunque en el fondo él mismo sabe que está completamente loco. Pero el resto de personajes secundarios ni lo sospechan, a pesar de que él está deseando compartir toda esa locura con alguien, pero cada vez duda más de que exista alguien capaz de comprenderle… Y es así que, sorprendentemente, y capítulo tras capítulo, esta locura sigue pasando inadvertida para todos.

Tal vez en la evidente planitud de la trama radicaría el fracaso de la obra. O en la excentricidad del protagonista. O en la exigencia del lector, quién sabe. El caso es que llueve, y hoy la lluvia me recuerda a este libro imaginario…

Ahora mismo me gustaría bajar a la calle y mojarme. Correr, gritar, empaparme... Pero todos me tomarían por loco. Son ganas de romper con la rutina, de sorprenderme a mí mismo, de negarme a encorsetar mi vida, a hacer en cada momento lo que se supone que debo hacer, lo que se espera de mí, de negarme en rotundo a pasarme la vida en la cama por el simple hecho de tener que madrugar al día siguiente...

Hay a quién la lluvia siempre le afecta del mismo modo, positiva o negativamente. A mí, en cambio, unas veces me relaja, me limpia la mente o me altera, otras me llena de nostalgia, de locura o hace que me invadan las ganas de romper con todo. Y creo que depende totalmente de cómo me encuentre en mis adentros. En cierto modo despierta lo que llevo dentro, como esta canción a la que en cada momento de mi vida le encuentro un significado distinto, dependiendo de cuáles sean mis propias circunstancias…



Es casi la una, mañana trabajo y Lunar me espera en la cama hace más de dos horas, eso sí: dormida… Pero a mí no me parece un buen momento para irme a la cama, ahora mismo es lo último que me apetece.

Me parece mejor momento, por ejemplo, para encender un cigarrillo; si aún fumase… O para tomarme un par de gintonics... O para que dejase de llover, porque aquí… aún sigue lloviendo. Y además, llueve por dentro…

9 comentarios:

  1. Aquí no llueve fuera, llueve por dentro que es peor....tambien me tomaria 2 gintonics (si tuviera hielo), el cigarrillo me lo voy a fumar , aunque no me conviene.

    Metete en la cama con Lunar.

    Petons.

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  2. Si no te apetece irte a la cama no te vayas, mira la lluvia y relájate, es bueno hacer lo que nos apetece y sobre todo si lo necesitas. Yo soy otra insomne como tú. Biquiños!

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  3. Estas pasando una mala racha, cuando nos deja un familiar cercano y joven te replanteas todo , pero sobre todo tu vida. Si la estas aprovechando, si la vivís como la deberías vivir, porque se es de repente tan consciente de lo poco seguro que tenemos el futuro que da miedo.

    Un abrazo.

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  4. Me ha encantado este post Jauro.Sabrás por las pocas veces que lo habré mencionado en mi blog lo mucho que me gusta la lluvia y las noches.La lluvia tiene ese poder eh,de recrear una burbuja vital a nuestro alrededor donde nada de lo que nos rodea tiene por qué ser como es,momentos en los que replantearnos todo con total libertad.Esos momentos son inspiradores y refrescantes para nuestra mente,dar vía a todas esas historias sugerentes que albergamos en nuestra cabeza y que siempre eligen esos días de humedad en el aire para oxigenarnos. Para mí es como entrar en un stand by,yo elijo quedarme ahí,escuchandola golpear contra el cristal o abrir la ventana y sentirla,no encender la luz,escribir,escribir casi a oscuras y dejarme llevar. Un besiño neno

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  5. Fui testigo también... otro día baja y mójate.:-)

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  6. Pronto dejará de llover, también por dentro...

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  7. ¿Y qué si te hubieran tomado por loco?
    ¿Qué más da que piense el resto?
    Quizá sentir la lluvia resbalarte por la piel te hubiera ayudado a abrir los ojos y ver que eres feliz, que no deberías perder tiempo estando triste.
    Besos.

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  8. me encanta REM y tus divagaciones.

    biquiños,

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