viernes, 8 de junio de 2012

Egoísmo

A lo largo de mi vida me han acusado en repetidas ocasiones de ser un tanto egoísta. Y la mayoría de veces tenían razón. Nunca me he escondido, no sé cuantas veces habré dicho que considero que en la vida a veces es necesario ser egoísta, eso sí, sin abusar ni pasar por encima de nadie. Pensar en uno mismo, quererse e incluso anteponer nuestros deseos a los de los demás no me parecen actos perversos ni mucho menos.

De hecho, me parece mucho más criticable cuando alguien renuncia a sus deseos o acepta imposiciones amparándose bajo preciosos actos solidarios que parecen no tener otro objetivo que el de satisfacer los deseos ajenos, cuando en realidad lo que tratan es de huir de un enfrentamiento... Creo que la cobardía se intenta esconder bajo actos aparentemente altruistas constantemente. Lo siento, es mi opinión, aunque sé que mucha gente no estará de acuerdo con esto.

Estas ideas son conceptos que siempre he tenido muy claros. Y sigo pensando exactamente lo mismo pese a que en estos últimos tiempos he meditado mucho sobre el egoísmo... Y es que aún y con mi fama de egoísta, creía que siempre había sabido dejar de pensar primero en mí cuando la ocasión realmente lo reclamaba, pero me temo que se me había pasado por alto lo más importante. No me había dado cuenta de que estaba siendo egoísta con la cosa más esencial y necesaria de este mundo: la vida.

¿Qué sentido tiene ser egoísta una vez muerto? Siempre he sido consciente de lo importantes que eran para mí mi corazón, mi hígado, mis pulmones, mis riñones, mis ojos… Pero nunca me había parado a pensar en lo importante que podrían serlos para otra persona si yo repentinamente muriera. Darle la vida a otra persona, regalársela sin la posibilidad de recibir nada a cambio, eso es realmente altruismo.

Y yo he decidido serlo, porque creo que hasta el día de hoy estaba siendo tremendamente egoísta en algo imperdonable. Por inconsciencia, por indiferencia, por prejuicios, por miedo… ¡qué más dará! Pero se acabó, he decidido hacerme donante de órganos y hace unos días doné sangre por primera vez en mi vida y pretendo hacerlo asiduamente a partir de ahora.

Quiero dejar de ser partícipe de muchas muertes fácilmente evitables, participe de dejar en la cuneta a personas que necesitan urgentemente una transfusión o un órgano para poder seguir viviendo, para poder seguir sonriendo, para poder seguir haciendo sonreír a sus seres queridos…

En realidad sé que sería fácil pensar que quizá sólo quiera sentirme mejor conmigo mismo, creerme mejor persona... A mí ha sido el primero al que se le ha pasado por la cabeza que tal vez este podría ser el verdadero motivo subyacente de la decisión que he tomado. De hecho puede que tan sólo se trate de un nuevo acto egoísta por mi parte… Pero si es así, bienvenido sea, al fin y al cabo todos salimos ganando.

(Por si a alguien le interesa, dejo este enlace: www.eresperfectoparaotros.com)

16 comentarios:

  1. Enhorabuena Juaroles, un escrito interesante y con gran dosis de razón.
    A mi me gustaría ser más egoísta peor no lo consigo, no me habia parado a pensar que era cobarde al no serlo.Sin ir más lejos, tengo una hija de 21 años, ayer me invitó a comer fuera a pesar de mi resistencia para que no gastara pues no están los tiempos para ir gastando.Estuve toda la comida pensando en mi otra hija que le gustan muchos los woks, en mi padre que ya es mayor y le encantaría estar en ese sitio en le glotón de mi hermano...soy una persona que no necesito grandes cosas para sentirme bien y realmente me satisface más que los que quiero disfruten que yo misma será algo de genética.
    Por cierto ya tengo mi tarjeta en casa, tardaron como dos meses en enviármela pero llegó hace 3 semanas y es una forma de decir que si me muero inesperadamente algo bueno haré por los demás.No será tan trágico.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Prueba a pensar un poquito más en ti misma, ya verás que bien sienta... Eso sí, hay que saber cuando es necesario dejar a un lado ese 'egoísmo'. A veces es difícil no equivocarse, pero bueno, ya sabes, somos humanos...

      Besos y me alegra volver a verte por aquí!

      Eliminar
  2. no soy donante pero tengo avisados a mis familiares más cercanos que si algo me pasa que donden todo lo que sea reutilizable.

    me encantaría que si me muero, alguien pudiera ve con mis ojos, o que latiera de nuevo mi corazón en otra persona... me parece algo maravilloso.

    biquiños,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es maravilloso, y créeme, es horroroso cuando un allegado tuyo necesita de esa ayuda y no se dispone de ella. A veces no somos conscientes, pero está en nuestras manos que esto no pase.

      Besos.

      Eliminar
  3. Yo también quiero donar sangre, pero no puedo porque no llego al peso. En cuanto a lo de donante de órganos, comunícaselo a tu familia pero no te hagas el carnet, porque he oído que muchas veces los intentos por salvar una vida no son los suficientes si saben que eres donante. Biquiños!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mandarica, esto que dices es una chorrada. Y perdona que sea tan tajante, pero es que últimamente me he cansado de escuchar esta tontería. Ni tiene sentido ni fundamentos, es simplemente una leyenda urbana que debe haber creado algún cobarde con prejuicios, miedos o vete a saber qué en lo que se refiere a este tema. ¿Crees que alguien se va a tener en cuenta estas cosas a la hora de salvar la vida de una persona? ¿De verdad lo crees? No te dejes engañar.

      Besos.

      Eliminar
  4. Creo que eso te honra, en ningún caso lo considero egoísta.

    ResponderEliminar
  5. Un aplauso por la decisión.

    Llevo varios días yo también con esa idea que me ronda en la cabeza, queriendo dar el paso y hacerme donante, porque cuando yo muera, a mi los órganos no me sirven para nada, pero a los demás puede que si. No había dado el paso, no se muy bien la razón. Pero ahora, después de leer tu blog, voy a hacer click en el enlace que has puesto para no perder ni un minuto más.

    Un abrazo y gracias...
    destroy114.blogspot.com

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jo, si además animo a otra persona a dar el paso o decidirse definitivamente con lo que he escrito aún me siento mejor. Gracias.

      Un abrazo!

      Eliminar
  6. Enhorabuena!! Y decías el otro día que no querías pensar que tu vida pueda servir para cambiar la de otro... Pues ya lo tienes amigo.

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad es que cuando escribí aquel comentario ya me rondaba por la cabeza todos esto, incluso recuerdo que a punto estuve de comentarte algo al respecto... Pero llegué a la conclusión de que esto no podría ser considerado 'una misión en esta vida', más bien un legado... Para ser sincero, lo del 'porqué, misión o como queramos llamarlo' sigo sin verlo.

      Besos.

      Eliminar
  7. Yo no puedo donar sangre por problemas de hierro :/ pero quiero hacerme donante de organos, que alo será útil :p

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te animo a ello, no supone ningún esfuerzo y se puede ayudar a muchas personas.

      Besos.

      Eliminar
  8. Bienvenido al club! Por fin un egoísta más! jaja, seremos egoistas pero muchos son unos cagones, que lo único por lo que no donan es porque les da miedito. En cuanto a lo de que si eres donante no se esfuerzan en mantenerte en vida...si fuera cierto que dudo que lo sea, casi mejor así, prefiero morir y que otros se salven a vivir y quedarme por ejemplo en estado vegetativo (que no tiene porque ocurrir pero muchas veces quedan secuelas tras una reanimación). Soy egoista justamente por eso, o no lo soy porque así mis allegados no tendrán una carga...siempre depende..."según como se mire todo depende". Pero te digo una cosa, por mucho que tengas la tarjeta tienes que concienciar a tus familiares y allegados porque ellos tienen la última palabra, por mucho que seas donante si ellos no dan el permiso tus órganos se quedarán donde están.

    ResponderEliminar
  9. ¡Lo tengo en cuenta! Gracias por tu comentario, 'egoísta'. ;)

    Besos

    ResponderEliminar