martes, 22 de mayo de 2012

Marionetas

Hace unas horas una compañera bloguera (Celia) dejó un comentario en mi anterior entrada en el que me hablaba del destino y de las diferentes maneras de verlo: como algo inamovible o bien como algo que podemos controlar. En ese comentario también me decía que le acababa de dar una idea para una entrada. Es curioso, porque la que me acababa de dar que pensar para una entrada era precisamente ella a mí.

El destino, ayyyy el destino… ¿Están nuestras vidas guiadas por un destino preconcebido del que hagamos lo que hagamos no nos podemos desviar? La verdad es que si hubiera tenido que responder a esta pregunta hace algunos años, seguramente mi respuesta habría sido muy distinta a la que daría hoy. Hace años, no muchos, hubiera defendido a capa y espada la idea de que nosotros somos dueños de nuestro destino, habría dicho que todo, absolutamente todo, depende de nosotros, está en nuestras manos…

Hoy creo que no es exactamente así. Por angustiosa que me pueda parecer la idea, hoy sé que hay cosas que no dependen de nosotros, cosas que no podemos controlar hagamos lo que hagamos. Que se yo,.. unos padres que se separan durante tu niñez, la pérdida de alguno de ellos, un accidente fortuito que te comporta secuelas… Estos son ejemplos muy radicales, lo sé, pero con ellos es fácil hacerse una idea de lo que quiero exactamente expresar.

Y es que creo que son tremendamente numerosos e importantes todos esos aspectos que chocan de lleno contra la idea que defiende la existencia de un infinito e ilimitado libre albedrio por nuestra parte. Empezando, sin ir más lejos, por las propias decisiones que toman las personas de nuestro alrededor y que de un modo u otro nos acaban afectando.

O empezando, cómo no, por el principio de todo… ¿Qué habría sido de mi vida si hubiera nacido, por ejemplo, en china? Pues sería completamente distinta y encima tendría los ojos rasgados. Y no habría conocido a Lunar. Y tendría un blog en chino. O no lo tendría. O quién sabe.

¿Y si anteayer no hubiera llovido? Probablemente no se me habría quitado de la cabeza la idea de salir a correr por la tarde. Y si hubiera ido a correr igual un coche me hubiera atropellado…. Sí, podría haber ocurrido. ¿Quién podría asegurarme a ciencia cierta lo contrario?

Puede que a esto sea lo que llaman destino. A ese cúmulo de casualidades. A ese azar. Tal vez sea todo ello cosa de ese destino. Porque no nos engañemos, no todo alcanza a nuestro control, nuestras posibilidades no son siempre infinitas, a veces hay muy pocos caminos por donde elegir avanzar, incluso a veces hay un algo que casi sin darnos cuenta nos empuja a tomar una dirección concreta.

Se me ocurre una historia que empieza con un chico que conduce hacía casa de su novia. Su coche está con las revisiones al día, los neumáticos en perfecto estado, él no ha bebido, conduce con sus cinco sentidos puestos en la carretera. Nada parece hacer peligrar su llegada al destino al que él pretende llegar. Pero resulta que un desconocido se salta un semáforo en rojo, arrolla su vehículo y le manda al hospital. Allí conoce a una enfermera, y ella resulta ser finalmente la mujer de su vida, su verdadero destino.

¿Casualidades, azar, destino? Son palabras que no acierto a diferenciar del todo y que seguramente sean muy distintas. Y sé que pueden resultar palabras bonitas, románticas, la fuente de cientos de historias apasionantes… Pero no os mentiré, y principalmente no me mentiré a mí mismo. Me gustaba más creer que todo dependía de mí, que era yo quien controlaba todos y cada uno de los aspectos que rodeaban mi propia vida, que yo no tenía nada de marioneta…

Lo confieso: me da miedo.

(Y perdonadme por la interminable entrada y por esta tormenta de ideas una tanto desordenada. La culpa, de esta entrada tan cansina y de que yo me vaya a dormir tan tarde: De Celia... ;P)

11 comentarios:

  1. Este blog siempre es el primero que leo por las mañanas. Porque tu escribes por las noches. El caso es que me has hecho sonreír nada mas comenzar el día y eso prefecto! Me encanta comenzar a si el día.
    Gracias! no sabes la ilusión que me hace notaros cerquita a mis colegas blogueros.

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  2. Últimamente Celia nos está dando muchas ideas buenas a todos para escribir nuevas entradas... (para muestra un botón en mi blog, escribí sobre la causalidad y la casualidad) de hecho, la que yo escribí, puede enlazar perfectamente con la tuya!

    Que chica eh... jejeje es una fuente de inspiración.

    Un abrazo
    destroy114.blogspot.com

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  3. De libre albedrío NADA de NADA. Yo siempre lo he tenido claro y el que piense así, se está engañando a sí mismo. Como suele decirse: la vida te da las cartas y eres tú quien ha de jugarlas. No todos tenemos una buena mano y aunque de nosotros depende sacarle el máximo provecho a la partida, no podemos controlar al que reparte las cartas. No sé si me explico :P

    Besos!

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  4. Yo iba a decir algo parecido a Aliena "El destino te da las cartas y nosotros las barajamos" puede ser?

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  5. Vaya! Estamos todos ultimamente muy conectados con las entradas, nos inspiramos mutuamente!!
    Creo que lo que ocurra depende de cada uno

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  6. Hablas del determinismo, de que todo lo que ocurre esté sujeto a las leyes de la causalidad. Son ideas muy interesantes.

    Por mi parte, no veo motivos que me hagan pensar que la naturaleza funcione de otra manera. Cada acción, cada suceso, está conectado con los demás. Eso de decidir no es más que una ilusión. Pero no creo que debamos ver esto como algo malo (ni bueno). De hecho no cambia nada. Tenemos que continuar con nuestra vida como hemos hecho siempre, aunque sabiendo que estamos sujetos a las leyes de la naturaleza. En cierta medida, es hasta más emocionante: sabemos que dependemos de lo que ocurre a nuestro alrededor y que lo que ocurre a nuestro alrededor depende de nosotros en cierta medida.

    Disculpa la parrafada, pero me parece un tema muy interesante. :D
    Saludos!

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  7. Creo que el destino existe, pero que solo es una parte de nuestra existencia, y que lo que nosotros decidamos importa, y mucho. Biquiños!

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  8. No creo mucho ene l destino, y es verdad, nosotros forjamos muuuchisimo de lo que nos pasa. Pero tambien es cierto que muchas circunstancias escapan a nuestro control.
    Supongo que el azar, el destino, los dioses, las caprichosas norns, ves a saber que.. reparte las cartas como las juguemos es cosa nuestra.

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  9. En los últimos 15 días he oído de 2 personas distintas y que no se conocen siquiera la siguiente frase: "las casualidades no existen"... Ahí lo dejo...

    Está claro que en gran medida nuestras decisiones afectan a nuestra vida y existencia, pero, como ya se ha dicho, hay cosas sobre las que no tenemos absolutamente ningún control y que también nos afectan e influyen

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  10. No sé qué idea me asusta más, si la del destino o la del libre albedrío...
    Besos!

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  11. Como dice Aliena, la vida te da las cartas y tu tienes que saber jugarlas... una veces se gana,otras se pierde. Pero hay que hacer siempre lo que uno cree!

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