domingo, 19 de febrero de 2012

El dilema

Cuando nacemos, lo primero que deberían explicarnos es que en la vida tendremos que decidir. Porque vivir es tomar decisiones una vez tras otra. Aunque a menudo la propia vida es quien decide por ti. O al menos te lo pone aparentemente muy fácil… A veces te da sólo dos opciones: quedarte durmiendo tranquilamente en tu cama o levantarte e irte a saltar por un acantilado.

Fácil decidir, ¿verdad?

Y es que a qué imbécil le podría interesar tirarse por un acantilado pudiendo quedarse en casa durmiendo toda la mañana. Seguro. Bajo techo. Sin correr riesgos absurdos.

Lamentablemente, me conozco, y sé que a menudo suelo comportarme como un absoluto imbécil…

Así que ahí estoy, en ese intervalo que transcurre desde que suena el despertador hasta que decides qué hacer. Con un sueño tremendo, pero pensando que puede que más tarde me arrepienta de haber perdido el tiempo en la cama. Mirando al futuro cara a cara. Tratando de decidir de una vez por todas si corro el riesgo de equivocarme, si me expongo a darme de morros contra el suelo y, en definitiva, si me comporto como un completo imbécil y me lanzo al vacío… O si, de lo contrario, me doy media vuelta, me acurruco y sigo durmiendo plácidamente hasta la hora de comer.

7 comentarios:

  1. Me da que te vas a tirar de cabeza.:-)

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  2. Yo pienso lo mismo que Marina. Además, haz todas las locuras mientras puedas y no tengas hijos, la vida es una sola y hay que vivirla.

    Besos!
    Quejica

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  3. En esta vida, lo único de lo que se tiene que arrepentir uno, es de lo que no se hace... venga, levanta, y tírate por el precipicio (espero que no sea literalmente)

    Un abrazo.

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  4. Mucha suerte Jauroles.
    Hagas lo que hagas tendrás a lunar para apoyarte. Disfrutalo

    flintf

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  5. Que no tengas que decir en un futuro... yo NO lo intente! Intenta no poder arrepentirte! Animo todo ira genial.

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