domingo, 1 de enero de 2012

Última parada: la estabilidad

Cuando se acaba un año casi siempre apetece hacer balance. Unos años apetece más que otros. Y a mi hoy me apetece hacer uno bien amplio...

Se ha acabado un año raro. Un año de pocos cambios, de estabilidad, de consolidación. El año en el que me adentré en la treintena. Lejos queda ya el año 2001, cuando hice los 20. Y aún más lejos el 99, cuando cumplí la mayoría de edad…

Recuerdo con cierta añoranza los años 97, 98, 99,… hasta el 2004 aproximadamente. Fueron los años de la loca adolescencia, la juventud pura y dura. La vida se vivía a tope, sin apenas pararse a pensar, fines de semana de vértigo, veranos de infarto, noches sin límite, de borrachera y de ligeros coqueteos con el color blanco. De aquellos años guardo miles de anécdotas inolvidables e incluso varios secretos inconfesables.

El año 2005 y parte del 2006 fue una época para olvidar. Las noches de fiesta empezaron a radicalizarse, llegué a perder el norte y atravesé demasiadas fronteras que nunca debería haber sobrepasado. Las noches de color blanco empezaron a colarse peligrosamente en mí día a día, e incluso hubo amigos que pagaron, y pagan aún, cara esta época de desfase. A punto estuve de dilapidar mi carrera universitaria. Y perdí varias amistades; aunque la mayoría nunca habían merecido la pena.

2006, 2007 y 2008 para mí siempre serán los años en los que descubrí el amor. Mí primer amor verdadero. Siempre los recordaré con cariño. Siempre la recordaré con muchísimo cariño… Fueron años de amor, de pasión, mucha pasión. Juntos fuimos un volcán, nos quisimos, nos amamos. Nuestra relación desprendió fuego a raudales. Un fuego tan fuerte que irremediablemente acabó por quemarnos. Pero fue bonito, muy bonito. Estoy seguro que nunca olvidaré estos años. Asenté las bases de mi personalidad, fijé de nuevo mis límites, maduré todo lo que no había madurado en años anteriores, me independicé y por fin tuve claro que quería y que no quería en mi vida.

El 2009 fue una año horrible. De los peores. Supuso el final de una larga relación, una dura ruptura, y por primera vez me sentí sólo. Fue un año sin ápice de color. Triste, duro, largo. Aún lo puedo recordar perfectamente. Pero si algo tuvo de bueno es que supe mantenerme sereno, no perdí el norte, tuve tiempo para pensar. Mucho. Y creo que gracias a ese año crecí aún más como persona. Me hice fuerte en mí mismo.

Y qué decir de 2010… Un año magnífico, mágico. Me reencontré a mí mismo. Me reencontré con el amor. Fue una año de cambios. Todos apasionantes y casi todos gracias a Lunar. De mis mejores años sin duda. Para enmarcar. Y bien reflejado quedó en este mi blog, así que tampoco me alargaré demasiado... Redescubrí el amor. Me redescubrí.

Y este año que recién nos deja, el 2011, como ya he dicho, ha sido un año raro. De consolidación. Tampoco es que haya sido un mal año, pero para qué engañarnos, los he tenido mejores… Pero puede que me esté adentrando en una época diferente de la vida. De mi vida. Una época más calmada, más cómoda… Una sin grandes sobresaltos. Más lineal...

¿Acaso es posible vivir toda la vida con la pasión de antaño? ¿Es posible sobrellevar una vida llena de apasionantes comienzos, locos inicios, desastrosos finales, ansiados desenlaces?

Al fin y al cabo, puede que la vida acabe siendo eso. Llegar a un punto que nos resulte confortable y estabilizarnos allí para siempre. Dejarnos finalmente envolver por una vida rutinaria y que, al menos, no nos invadan las ganas de salir corriendo.

12 comentarios:

  1. Pedazo de balance, me ha gustado!
    Suerte en 2012, Muak!

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  2. Jo que pasada, que me moría, yo no se ordenar mi vida por años, tendría que hacer cálculos... pero creo que me voy hacer un resumen anual, de lo mas importante para que dentro de unos años pueda hacer un balance como este.

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  3. ... no creo que exista la estabilidad con mayúsculas ... siempre estamos en constante cambio como individuos... aunque está claro que no de una forma tan vertiginosa. Feliz año.

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  4. Eso sí que es hacer balance. Yo no puedo hacerlo, sólo tengo 24. Un año de estabilidad está bien, cuando lleguen otros con muchos sobresaltos volverás a hacer balance y echarás de menos este 2011 que se ha acabado. Feliz año!
    Besos
    Quejica
    http://soyquejica.blogspot.com

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  5. Hala qué pedazo de balance, qué valor!

    Feliz 2012, guapo!!!

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  6. Está bien la estabilidad por supuesto, pero siempre que no conlleve un acomodamiento insano que nos limite para seguir buscando o luchando por lo que queremos. No nos podemos permitir ser acomodaticios.
    Dejate de blancos, para blanca yo ;)
    Buen resumen Jauro y te deseo que sigas siendo muy feliz, dure lo que dure.Besos.

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  7. La vida esta llena de altibajos,y todos son necesarios, porque hoy no somos mas que una consecuencia de todos ellos!

    Un besito y FELIZ AÑO!

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  8. La estabilidad está genial,pero yo quiero pensar que tenemos el poder de decidir si nuestros días de por vida pueden ser sorprendentes saliendonos del camino lo que no quiere decir que pongamos en peligro esa estabilidad,no hay color de una vida rutinaria a una de maravillosas locuras. Un besote Jauroleeees!!!! y feliz año!! Hoy es un buen día para decidir comerse el mundo! Muaaaaa

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  9. Un balance excepcional de los últimos años !!
    Yo no creo que tubiera tanta paciencia para ponerme a pensarlos ... hubo partes buenas y partes malas , me quedo con las buenas y punto.

    Es lo que siempre digo , Año nuevo vida nueva , creo que siempre es mejor empezar con la experiencia adquirida el año anterior,para solo cometer errores nuevos... :D . De eso se trata la vida ;).

    Muchos besos y Feliz Año.

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  10. Feliz Año, Jauro.Y veo, que empieza muy bien. Un abrazote y vive, sigue viviendo tan intensamente como sabes hacerlo. Un beso

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  11. Buen resumen!

    Aunque me resisto a pensar que los que te quedan sean un copia y pega del último.

    El tiempo dirá...

    Feliz año!

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