domingo, 27 de febrero de 2011

Porque el mundo me ha hecho así...

Es cierto, me quejo demasiado…

Que si no estoy preparado para tanta lucha, que si estoy cansado, que si los años caen como losas, que si mis triunfos han sido devorados por una manada de perros, que si a veces no me gusta mi vida ni el papel que me han dado en ella, que el fracaso no para de regalarme bufandas que pican y que, para colmo, los ángeles nunca cantan mi nombre.

Quizás lo haga para estar preparado para lo peor, que dirían los más previsores. O para hacerme notar, que dirían mis detractores. O por pesimista, afirmarían los que no me conocen. Pero la verdad es que ni yo mismo sé por qué lo hago, puede que simplemente sea por costumbre, por puro vicio…

Lo único que tengo claro es que sólo es una pose; pues en secreto pienso en besos, sonrisas, manzanas de caramelo y en sábanas de franela.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Un idiota con móvil de empresa

Recuerdo cuando me dieron mi primer teléfono móvil de empresa... Como soy idiota, recuerdo que hasta me hizo ilusión. Pero lo que nadie me dijo es que recibiría llamadas de clientes a última hora de la tarde, o más bien a primera hora de la noche… Que incluso me llamarían el fin de semana… Y lo que tampoco imaginaba es que llegaría un día en el que una llamada de mi jefe me despertaría pasadas las nueve de la mañana. Una mañana de un miercoles en la que olvidaría poner la alarma del móvil:

- ¿Aún estás en casa?
- Voy de camino.
- Ya…
(Upss… Maldito móvil.)

Eso sí, es curioso como la factura del móvil particular descendiende y descendiende cada vez más, puede que deprimida por la falta de uso.

Buenos días...

domingo, 20 de febrero de 2011

Nada interesante

Hay tantas cosas que contar, tengo tanto que escribir. Ideas, anécdotas, unas con aires de comedia, otras algo más serias. Tonterías, básicamente. Todas acerca de mí, de mi vida; pero esto último, los que pasáis de vez en cuando por aquí, seguro que ya os lo imaginabais…

Son tantos los pensamientos que saturan mi cabeza, tantas las palabras que desean ser observadas.

Pero hoy nada me parece estar a la altura para colgar en mi blog, para compartir con todos vosotros… Y es que últimamente me da la sensación de que, como siga así, acabaré publicando algún día algo tan interesante como mi lista de la compra.

Otro día os cuento algo. Espero que algo interesante.

martes, 15 de febrero de 2011

CamiNO

Hay días que te levantas tremendamente optimista, con ganas de todo, de comerte el mundo. Y llegas al trabajo súper-mega-híper-activo, dispuesto a todo, a dar lo máximo. Pero nadie parece valorar nada, nada resulta ser suficiente y lo único que recibes a cambio de tu esfuerzo es que señalen con dedo acusador un diminuto fallo.

Y así, sin más, te entra el desasosiego existencial: ¿para qué esforzarse?

Y no encuentras respuesta, tu propio pensamiento guarda silencio. Un silencio que te mata. Entonces, miras a tu alrededor buscando respuestas, observas, y crees comprender cuál es el camino más fácil,… pero es un camino por el que no estás dispuesto a trepar.

viernes, 11 de febrero de 2011

El pequeño diablo

Haciendo cola en una caja de un pequeño supermercado de mi barrio, un mocoso regordete de tierna apariencia se dirige a mí muy educadamente con voz suave y angelical:

-¿Me dejas pasar? Sólo llevo esta bolsa de patatas – me dice enseñándome una bolsa de Cheetos Nosequé.

Imposible negarme ante tan encantadora criatura. Alguien tras de mí no parece estar de acuerdo con mi decisión. Una voz estridente se alza a mi espalda:

- ¡Niño, a la cola como todo el mundo!

Me giro. La susodicha voz proviene de una anciana desaliñada de aspecto tosco y vestimenta funeraria. De pronto el niño encantador sufre una profunda metamorfosis: su piel empieza a enrojecer y sus ojos se inundan de odio y cólera, de su pelo parecen comenzar a asomarse dos diminutos cuernos y, si me fijara con mayor atención, seguro que de su espalda vería crecer un demoníaco rabo. Su voz se vuelve áspera y grave para gritar:

- ¡Vete a la mierda pedazo de hija de puta!

Aún con mis oídos retumbando, veo como el pequeño diablo huye sin pagar las patatas ante el parálisis momentáneo de todos los allí presentes provocado por la contundente frase del fugitivo. La cajera rompe el silencio:

- ¡Niño! ¡¿Dónde vas sin pagar?!

Pero ya es demasiado tarde, aquel diablillo se ha fugado. Sin saber porqué, se me escapa una carcajada. La anciana y la cajera me miran despectivamente, pero mientras pago mi compra no puedo borrar de mi cara esa estúpida sonrisa.

domingo, 6 de febrero de 2011

El protagonista

Nuestro protagonista, yo mismo, suele decir que no posicionarse es de cobardes. Por eso, sin apenas pensarlo, no duda en decir siempre la suya y, así, hasta parece que el muy estúpido se siente más importante.

Esta actitud es una de las causas por las que, nuestro protagonista, mete la pata con demasiada frecuencia. Motivo por el cual, hoy se siente como un auténtico payaso. Un payaso que, hoy, quiere huir hasta de sí mismo.

jueves, 3 de febrero de 2011

Me duele

Pasos seguidos para intentar acabar con un insistente dolor de espalda:

1. Pensar en medicina natural.
2. Atiborrarme de paracetamol.
3. Llamar a mi masajista favorita…
Lunar: Estoy hasta el culo de trabajo y luego voy a inglés. Hoy no creo que pueda pasarme.
Yo: Traidora…
4. Llamar a mi masajista suplente…
Hermana: Y una polla como una olla.
5. Coaccionar a mi masajista suplente.
Yo: Porfa, porfa, porfa, porfa…
6. Recibir en casa a la masajista coaccionada.
7. Quejarme cual príncipe mimado.
8. Conseguir unas friegas.
9. Despedirme agradecido de la masajista tras intercambiar unos 17 cotilleos.
10. Esterilla eléctrica ahora sí-ahora no durante toda la noche.

Y aún con todos estos pasos, el dolor parece resistirse… Pero mi pánico atroz a las salas de espera, no recuerdo muy bien porqué,… mantiene alejada de mi mente la idea de ir al médico.

De momento…

martes, 1 de febrero de 2011

Confesiones de un premiado

Estos últimos días unos cuantos compañeros blogueros me han concedido el honor de compartir conmigo un premio. Así que antes de nada, le doy las gracias a todos ellos.

Este premio, como casi todos los premios, tiene su truco: He de confesar 7 cosas sobre mi persona... Pues ahí van:

- Tengo alma de artista. Hecho que me arrastra a escribir bellos sonetos y a consumir elevadas e incontrolables cantidades de literatura, alcohol, cocaína y marihuana.

- Poseo una más que desarrollada vocación política. Vocación que me anima a debatir largo y tendido sobre este tema, aparte de generarme un deseo irrefrenable de hacer hermosas promesas al populacho y hacerme fotos con recién nacidos, sobretodo en épocas electorales.

- Vivo bajo la fe cristiana, me comporto como un fervoroso creyente y, por supuesto, soy practicante. Lo cual me aporta una enorme tranquilidad de espíritu y ocasionales deseos de meter mano a niños inocentes.

- Soy un fiel trabajador, obediente y leal. Lo cual me ha llevado a ser envidiado por mis compañeros y admirado entre mis superiores, además de provocarme un curioso y extraño sabor a culo en la lengua.

- Me considero honesto, honrado y confiado. Lo que me convierte en una excelente persona, y en un blanco perfecto para timadores y caraduras de todo tipo.

- Tengo cierto parecido con la imagen tradicional del hombre perfecto. Lo que me convierte en un tipo arrollador entre las féminas, por lo que no me resulta nada extraño ver sufrir desmayos a mi paso, mientras no puedo reprimir mis ansías de mirarme y disfrutarme en todos y cada uno de los espejos con los que me topo.

- Y, por último, añadiré que odio tremendamente el sarcasmo.

Para finalizar, las normas de este premio también dicen que debo repartir mi premio a otros 7 blogueros. Pero como, aparte de lo expuesto anteriormente, también he de confesar que soy descaradamente egocéntrico y, por lo tanto, egoísta, pues no compartiré este premio con ninguno de vosotros, pese a que todos os lo merecéis.

Ahí queda eso.