lunes, 19 de diciembre de 2011

Juguetes para niñas

El otro día fui con Lunar a comprar un regalo para la hija de su prima. Así que nos plantamos el tercer sábado de diciembre a eso de las siete de la tarde en pleno Toysrus... Por alguna extraña razón que desconozco, el establecimiento estaba a rebosar de gente. Estaba tan lleno que se antojaba imposible dar un solo paso por sus pasillos. Por suerte, Lunar y yo tenemos recursos para todo y pronto conseguimos desarrollar un táctica para movernos. La estrategia se basaba en dejar que el resto de transeúntes allí presentes dirigiesen a su antojo nuestros pasos al chocar con nosotros...

De este modo llegamos a una sección propiedad, al parecer, de una tal Dora la Exploradora, puesto que todos los objetos y juegos que allí se exponían estaban etiquetados con su nombre: la aspiradora de Dora, la cocina de Dora...

Nueve o diez empujones más tarde, llegamos a otra sección con sello propio: Monster High. Me impactaron sus vistosos embalajes que a primera vista me parecieron bastante novedosos, pero que al examinarlos con más detenimiento advertí que se trataban de ataúdes... Desde el interior de esos ataúdes nos miraban con seguridad infinita la recreación hecha muñecas de un grupo de colegialas paliduchas y estilizadas, pero con unos looks de lo más fashions. Junto a ellas, se podían leer leyendas del tipo ‘Apedazada con mucho estilo’, ‘La clase y el estilo no mueren nunca’.

Por lo visto, aparte de colegialas, debían tratarse de muertos vivientes o cadáveres, no estoy muy seguro… Pero lo que realmente importaba es que esas muñecas jamás defraudarían a nadie en lo que a estilo se refiere. Esto, sumado a las enseñanzas que prometía a nuestras menores la tal Dora la Exploradora no pudo hacer otra cosa que dar un vuelco a mi mundo. Lágrimas de emoción brotaron de mis ojos ante la buena nueva. Nuestros más arraigados valores aún no se habían perdido. Volví a recuperar la fe.

Pero, incomprensiblemente, Lunar se empeñó en comprar para la hija de su prima un estúpido juego educativo aun a riesgo de corromper una mente dulce y angelical ideada para pintar uñas y pelar ajos.

8 comentarios:

  1. A mi de chico me gustaba elevar volantines.... cometas.... una ves en Quito - Ecuador, no tenía uno, ni materiales para hacerlo.... mi padre me dijo que usara la imaginación y mi madre que aprovechara los elementos.... me hice una cometa de trapo.... de un trozo de cortina.... con dos palos unidos por un clavo.... vieran ustedes como se elvaba la jodidad con el viento raudo y poderosos que levantaba mucho más que el polvo a los pies del colegio frnaciscano.... entre fabricas de ladrillo.... si a mi hijo le piediera eso.... lo menos que haría sería mirarme con.... ¿incredulidad?.... entre la pc y la tv.... se me va quedando sin letras.... y con la imaginaci{on del porte de un pixel.... futuro.... ¿como construyo el futuro?.... este año le voy a regalar un trmpo.... sin luces, sin pilas.... madera, clavo y piola.... a ver si lo puede hacer bailar.... y me voy a regalar una a mi.... a ver si juntos podemos.... jugar a construir.... futuro.

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  2. Cómo se nota que vamos mayores eh? Y ya no entendemos ni eso, ni a las fans de Justin Bieber. En fin...lo del juego educativo está muy bien, al final será a lo que le dará más uso.

    Besos!
    Quejica
    http://soyquejica.blogspot.com

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  3. Veo que a Lunar y a mi nos gustan los chicos listos y los juegos que enseñan! Bravo por ella

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  4. Si es que elegir regalos es dificilisimo.... Parece que Lunar tenia, aún incompresiblemente para nosotros, buen criterio. Un saludo amigo

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  5. Mejor algo educativo que un juguete más del que se olvidará al día siguiente

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  6. Yo pasé de las canicas a la Game Boy, y en mi historial puedo contar con 4 Barbies y una Cyndi que acabaron sin cabeza... con lo más jugaba era con coches teledirigidos....

    ¿Qué quiero decir con esto? Muy fácil. Hoy en día nos obsesionamos con regalarle a los niños juguetes "educativos", de esos con los que cada botón "aprenden" algo. Nos estamos olvidando de que el objeto en si aporta más bien poco, son los valores que transmitimos y cómo les enseñamos a jugar lo que hace del juego algo educativo de verdad. Puede que las adolescentes Monstruosas quieran ir a la universidad, puede que aprendan a convivir con sus defectos (son todas hijas de monstruos de leyendas). Puede que con Dora empiecen a sentir curiosidad por explorar de verdad... Tenemos que abrir la mente.
    Tengo la suerte de estar cerca de un grupito de quinceañeras que no se parecen en nada a como yo fui, de esas que se han criado con 25.000 modelos diferentes de Barbies, videojuegos y viendo Hanna Montana. Se pasan la vida pegadas a la Blackberry, se planchan el pelo y van "divinas" hasta a correr. Pero también son solidarias y sensibles, se preocupan por toda clase de problemas sociales. Y adivinad qué: son inteligentes y tienen claro lo que quieren hacer.
    En fin, toda esta parrafada para decir que no sé si Lunar eligió bien o mal, pero que yo por si acaso siempre llamo a la madre del cumpleañero/a para ir sobre seguro xD

    Saludos!

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  7. Te deseo lo mejor en estas Fechas Navideñas y espero que la lucha entre los juguetes haya merecido al final la pena....buffff.
    Besos y susurros cálidos

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