viernes, 30 de septiembre de 2011

Perdido en la noche

Esta noche me siento solo, perdido, como un niño al que sus padres han dejado olvidado en casa. Pero ni yo soy un niño ni nadie me ha abandonado…

Y es que a veces nada parece lo que en realidad es. Como este otoño disfrazado de verano. O como mis sueños camuflados de nostalgia. Lo único cierto es que últimamente mi vida ha sido invadida por la tristeza. Y la verdad es que no sé distinguir muy bien el porqué.

Quizás los mismos motivos que un día me hicieron ser feliz hacen que hoy me sienta triste. Como un apetitoso manjar indigesto que se niega a ser vomitado. Por mil cosas. O por ninguna. Puede que no haya una sola razón y que todo sea el resultado de mil circunstancias. Por todo y por nada. Por tanto o por tan poco. Tan incomprensible y caótico como el desconocido devenir del universo.

Porque, al fin y al cabo, vivir cada día es totalmente impredecible. Es exponerse a perder cosas que creías imprescindibles. Arriesgarse a experimentar cambios que el día anterior se te antojaban inconcebibles. Decidir que partes de ti estás dispuesto a perder.

Aunque también es verdad que al día siguiente bien podrías querer volver al mismo punto en el que te encontrabas hace dos días. Podrías darte cuenta que has tomado decisiones precipitadas, que no merecían la pena. Y tal vez por eso decides esperar para ver si se te pasa, si sólo ha sido un mal día. Y te das otra oportunidad. Y otra. Y otra más.

En cualquier caso, llega un día en el que te das cuenta que estas viviendo dejando pasar demasiadas cosas, haciendo la vista gorda demasiado a menudo. Y ya no sabes cómo parar. Ni si deberías hacerlo. O si resulta que la vida se trata de esto, de amoldarse. De aprender a hacerlo.

Y yo, lo único que sé de verdad, es que estoy deseando aprender, un día de estos, a vivir.

12 comentarios:

  1. Creo que a todos nos invade de vez en cuando la tristeza. Lo importante es intentar pasar ese duro momento y recuperar la alegría (leído del libro de auto ayuda "Suelta la pasta y lee, te arreglo tu vida")

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  2. Tesoro vivir es fácil, disfruta todas y cada una de las cosas que haces todos los días, desde un buen desayuno, una comida con amigos o un simple bocata, por que te falta tiempo para comer y aquellas que no te gusten disfrazalas de reto, no hay nada que nos guste más, también es importante mirar a nuestro alrededor y ser conscientes de que pertenecemos aun maravilloso grupo, ya sean amigos, familiares o simples conocidos, personas a las que ayudar, querer, compartir y también, por que no, pedir su ayuda.
    El mundo tiene dos caras, no te empeñes en vivir en la oscura.

    Un besazo.

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  3. El otoño te está sentando mal.. últimamente veo a mucha gente triste.

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  4. El Guardián del Faro30 de septiembre de 2011, 14:18

    Tu lo has explicado mucho mejor. A ver si escampa pronto....

    Besos pequeñín :)

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  5. El otoño suele jugar malas pasadas, dáte un tiempo y si continúa, sigue preguntándote porqué, lo haces bien. Yo, al menos, no soy partidaria de amoldarse a situaciones en las que no estamos a gusto.


    Besos.

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  6. Pues te entiendo bien. Las personas positivas como eres tú, a veces se cansan de tirar siempre del carro, de amoldarse para hacer fácil la vida a los demás. Y lo hacen porque ese es su carácter, pero eso no quita para que les cueste su esfuerzo.
    Cuando están un poco decaídos, piensan que va a venir alguien lleno de positividad a echarles esa manita que esperan, y no suele suceder, o no con la rapidez deseada.
    ¿Quién iba a pensar que Jauroles, el chimpacé más positivo del mundo, necesita que le animen? Pues sí. Y cómo esa manita tarda en llegar lo que llega es la tristeza.

    Pues yo te mando mi manita, y que sepas que sin lugar a dudas eres mi mono preferido.( y creo que el de muchos más ;) )
    Un beso.

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  7. Animo que estas un poco bajo de ello...! Muak!

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  8. A veces todos nos sentimos solos y con miedo, pero hay que aprender a sacudirse esa soledad y echar mano de los amigos,(que para eso estan), animate, llama a cualquier amigo sal a tomar unas cañas, aprovecha este otoño que parce verano y disfruta, verás que las cosas se soluciona solas...

    1001 BESOS.

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  9. Es evidente: Necesitas un cambio, un empujón hacia los lados. Y solo puedes hacerlo tú.

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  10. Ten cuidado, Jauroles... no te precipites.

    Besos!

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  11. En estos casos, lo mejor es escuchar al tiempo, que pone cada cosa en su sitio, es el mejor consejero y el que nos hace mover ficha en caso de que sea necesario.

    Los cambios de estación, en este caso el que lleva al otoño, nos afecta en este sentido a muchos. Paciencia

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