viernes, 9 de septiembre de 2011

De quinteto a cuarteto

Se podría decir que hemos crecido juntos. No alcanzo a recordar mi vida antes de conocerle. Festivo, yo y él nos conocemos desde la más tierna infancia. Compartimos juegos y descubrimos poco a poco un mundo que nos regalaba día a día cientos de sorpresas.

Más tarde, ya en el instituto, se nos unieron Sensato y Reservado. El quinteto inseparable. Los cinco juntos sobrevivimos a la adolescencia y nos adentramos en esa época tan convulsa que abarca hasta bien entrada la veintena. Los primeros ligues, las primeras fiestas, las primeras vacaciones sin familia... En nuestra andadura nos acompañaron diferentes amistades, unas fugaces, otras más duraderas, chicas, rollos, novias, parejas estables... Pero la esencia del grupo seguíamos siendo nosotros cinco, él incluido.

Pero la vida quiso que él se tuviera que marchar a más de 600 kilómetros de distancia. La despedida fue sonada, sentida. Lágrimas, brindis… promesas de amistad. Los primeros meses el contacto fue total. Pero, puede que inevitablemente, poco a poco el contacto fue cada vez menor. Nuestra relación se fue enfriando, para más tarde tomar una nueva dimensión gracias al boom de las redes sociales.

Y llegó un día en el que volvió. Casi cinco años después desapareció la distancia que nos separaba. Pero algo había cambiado: él ya no parecía ser el mismo... O puede que fuéramos el resto los que habíamos cambiado sin contar con él. Sin esperarle.

Todos intentamos hacer resurgir aquella amistad que tanto nos había dado. Aquel quinteto quería renacer. Pero llegó un punto en el que todo parecía demasiado forzado. No parecía congeniar con nosotros como antaño y no sabría explicar el porqué. Los lazos entre el resto de los amigos y él se fueron resquebrajando y rompiendo.

Yo intenté aferrarme al que consideraba unos de mis mejores amigos, pero cuando una amistad con una persona que vive en tu misma ciudad se basa en las redes sociales: mala señal...

Y te engañas, quedas de higos a brevas con él y crees reavivar aquella llama. Pasas un rato rememorando anécdotas pasadas, pero llega un día en el que comprendes que casi nada del presente os une. Se os hace difícil hablar de algo que no sea vuestro pasado. Le miras a los ojos y no encuentras en ellos a aquel niño, a aquel joven con el que lo compartiste casi todo. No reconoces a tu amigo. No sabes cómo, pero se ha transformado en un extraño...

Bueno, puede que no exactamente en un extraño, pero sin duda ha pasado a ser un amigo más entre todas esas caras del facebook, esos que hacen aparición en las celebraciones de cumpleaños, con los que compartes una cerveza tras un encuentro casual al salir del gimnasio. Sólo eso... Aunque puede que también sea mucho, pues en la vida tenemos muchas clases de amigos. Bien es sabido que existen múltiples grados de amistad. Pero lo que está claro es que ya no forma parte del quinteto, de los incondicionales, de los que sientes casi como familia.

Ahora, aunque a veces duela, somos un cuarteto.

11 comentarios:

  1. Se de que sensacion hablas...
    Yo tengo a una amiga a la que quiero muchisimo, con la que he compartido cosas importantisimas en la vida.pero al distanciarnos e intentar volver a retomar la amistad... solo hablabamos del pasado.

    La vida es asi

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  2. Suele suceder. la cotidianeidad hace el apego, fueron 5 años sin el dia a dia... en 5 años uno crece, madura y ve el mundo desde distinta perspectiva...
    No es un amigo cualquiera, es un amigo de la niñez y de las añoranzas..
    besitos.!!!

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  3. Conozco esa sensación... da pena, ¿verdad?

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  4. Las personas vienen y van por muy triste que parezca pero el cariño y los recuerdos compartidos son para siempre. Cada uno en su camino y quien sabe es posible coincidir en una futura etapa, por qué no?
    La vida da tantas vueltas.
    Un beso

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  5. Como te entiendo, mi mejor amiga y confidente, con la que reía y lloraba, sabes, esa persona (en tu caso grupo) que podías llamar a cualquier hora y allí estaba... se fue a trabajar al país de al lado y aunque no son tantos kilómetros la relación tal cual, se enfrió. Ya ni feliz cumpleaños en Facebook, y me entra una tristeza y una nostalgia, porque de esos amigos de verdad, cada vez hay menos
    Saludos,
    desde las alturas

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  6. Es inevitable que ciertas vidas tomen caminos distintos porque en nuestra evolución nos alejamos de lo que nos había unido. Una de mis mejores amigas también desapareció, después de haber compartido tanto sentí una punzada en el corazón y como tú me esforcé por recuperar una vieja amistad ya reseca, pero fue imposible, así que asumo que todo cambia y al final se quedan los que de verdad tienen que estar.

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  7. Vaya, con los años evolucionan las personas, ni somos mejores ni peores, simplemente pasa y hay algo que acaba separando, no es lo mismo. También me ha pasado, y me he sentido tonta esforzándome, ya que valoro mucho la amistad, pero tiré la toalla cuando vi que no había solución, y que gente que conocia de menos tiempo encajaban mejor y demostraban tener más interés...

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  8. Las amistades son asi, con el tiempo van cambiando, la vida divide en diferentes caminos, o es el trabajo, o las parejas, o lo que sea.
    Felices quienes pueden mantener aquellas amistades juveniles hasta la vejez.
    A mi tambien me ha costado mucho cuando he pasado por cosas asi, cuando hay distancia es facil hecharle la culpa, lo mas desagradable es cuando no hay distancia fisica, pero nuestras vivencias nos van alejando, en muy triste.
    No nos podemos creer que alguien que compartimos tanto en algun momento, ahora casi no hay puntos en comun.
    Salvando las distancias, es algo parecido a las separaciones con una pareja.
    Un beso.

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  9. La gente evoluciona y eso provoca cambios que hacen que algunas personas se terminen alejando. No pasa nada, la vida continua.

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  10. Es normal. A todos nos ha pasado. Nos guste o no, hay personas que se cruzan en nuestro camino y nos acompañan durante un tiempo. Supongo que cumplen su "misión" y después ya no hay "razón" para que sigan ahí. Se marchan. Desaparecen. O cambian, o cambiamos nosotros y no volvemos a compartir las mismas cosas.
    La relaciones evolucionan, sean de la índole que sean y eso no podemos cambiarlo. No se puede forzar. Una amistad surge o no, fluye o no y se mantiene si ha de ser así. Si no, permanece en nuestra mente como un bonito recuerdo.
    Y así es. No le des más vueltas.

    Un beso!

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  11. joder qué mal me viene leer esta clase de cosas, yo hace un año que comencé a viajar y una de las cosas que más temo es eso, que se enfríe la relación con mis mejores amigos en españa :(

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