domingo, 26 de junio de 2011

Despedida conjunta: El viaje

Ya que el día de San Juan nos regalaba un fin de semana de tres días, aprovechamos para organizar entre toda la colla unas mini vacaciones a modo de despedida de solteros conjunta en honor de nuestros amigos, y en breve marido y mujer, Sensato y Activa, como anticipo a las despedidas tradicionales y por separado que se celebrarán el próximo sábado.

La despedida conjunta incluía tres días de apartamento en la playita, verbena de San Juan por todo lo alto con barbacoa incluida, vía ferrata también por todo lo alto (demasiado alto para mi gusto, ¡por dios que vértigo!) y un cúmulo de juegos que deberían haber sido vergonzosos sólo para los novios pero que acabaron salpicándonos a todos…

Pero empecemos por el principio. El día de la verbena de San Juan, el pringado de turno, es decir aquí el menda lerenda, plegaba tarde del trabajo. Así que salí rumbo al apartamento el último y a última hora acompañado por Lunar y por una amiga, pudiendo así disfrutar ampliamente de los atascos y las caravanas de turno.

En un principio uno se siente hasta aliviado al comprobar que no es el único al que explotan laboralmente. Pero, claro, después de avanzar apenas 10 kilómetros en una hora, pues el alivio se transforma fácilmente en desesperación y en ansias de asesinar a todos esos 'hijos de puta' que conforman el atasco.

Si algo bueno tiene la desesperación, es que te agudiza el ingenio, o eso crees en un principio… Así que tomas la primera salida de la autopista y te inventas un camino alternativo. Pero pasados unos kilómetros, las dudas y la desconfianza invaden a los ocupantes de tu vehículo. Y lo que es peor, hasta a ti mismo…
Amiga: ¿Estás seguro de que por aquí vamos bien?
Yo: Claro…
Lunar: ¿Y si pongo el GPS de mi móvil?
Yo: No hace falta…

Sigues avanzando y avanzando a ciegas esperando que de un momento a otro el sentido masculino de la orientación haga su aparición. Pero tus dudas crecen y crecen llegando a estar casi seguro de que te estas equivocando de camino. Pero, claro, como vas con mujeres pues no puedes reconocer abiertamente que te has perdido... Y en un acto suicida y absurdo sigues avanzando esperando que se cumpla aquello de que todos los caminos llevan a Roma…
Amiga: Pues yo creo que por aquí vamos mal…
Yo: Estamos dando más vuelta, pero es para esquivar el tráfico... (Miento).
Amiga: A mí me parece que nos estamos alejando. (Hurga en la herida).
Yo: Que va…

Y es entonces cuando una voz robotizada y, cómo no, femenina interviene para desacreditarme por completo…
GPS del movil de Lunar: Cuando sea posible realice un cambio de sentido.
Yo: El chisme ese tendrá los mapas desactualizados... (Improviso).

Acto seguido a Lunar le da la risa, su amiga le acompaña con sonoras carcajadas y a mí me invaden unas ganas tremendas de abandonar a ese par de brujas en la cuneta. Pero finalmente freno mis impulsos, y para no crear más polémica, doy media vuelta y sigo las órdenes de ese invento del diablo… Y no me refiero a las mujeres, hablo de los GPSs.

Continuará...

3 comentarios:

  1. Son un invento del diablo, te mandan dar media vuelta cuando vas por buen camino créeme me ha pasado ochentamil veces...claro que mi gps esta desactualizadísimo. Da gracias a que no te mandaba girar a la derecha hacia un precipicio...que lo mismo con ese par de brujas no te queda otra ...jajaja!

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  2. Si es que los GPS los invento el demonio. Los hombres NUNCA nos perdemos, solo damos rodeos xD.

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  3. Bueno lo importante es que llegastes no? pues ya esta, jaja!

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