jueves, 5 de mayo de 2011

Autoengaño y otros problemas de ego

Miré por la ventana. Era de noche. Eran casi las dos de la madrugada. Y aparte de eso, sabía muy pocas cosas, como ahora…

Escribí en mi portátil: ‘Mis fracasos siempre son totalmente injustos’. Borré lo escrito y cerré el ordenador. Apagué la luz y me metí en la cama.

Entonces, empecé a pensar:

Pensé que llevo toda la vida diciendo lo mismo: ‘¿Mis fracasos…? Injustos, claro’.

Yo era el bueno, eso estaba claro, así que lo normal era que, ante cualquier dificultad, al final siempre ganase yo y que, en el arduo camino hacia la victoria, como mucho, aprendiese una valiosa moraleja. Pero eso no era siempre así, a menudo perdía, para mi sorpresa…

A partir de ahí, se me ocurrió lo siguiente: ‘¿Y si a veces era yo el malo, el que se equivocaba?’.

Pero era bonito creer lo contrario. Que mis fracasos no eran más que injusticias. Que la razón siempre estaba de mi parte. Que cuando la gente me llevaba la contraría no era más que por incomprensión, por locura, incluso hasta por un acto de pura maldad...

En el fondo sabía que todo esto no tenía mucho sentido, pero me gustaba creerlo, quizá me convenía hacerlo… La realidad a veces es insufrible.

La única respuesta que encontró mi lógica, antes de rendirse de sueño, fue que era mi ego quien necesitaba de esos engaños para sobrellevar mis fracasos, mis derrotas.

Y me dormí.

Pero esta mañana, al despertar, me ha surgido una nueva idea: ‘¿Y si no existen ni malos ni buenos? ¿Y si la competición no se basase en demostrar quién es el bueno y quién el malo, en quién lleva la razón o no, en quién gana y en quién sale derrotado? ¿Y si no existiese tal competición? ¿Y si fuese tan sencillo como eso? ¿Y si bastase con eso?’.

Aunque lo cierto es que, a estas alturas, ya no sé si es mi ego quien me engaña de nuevo tratando de huir otra vez de la derrota,… del fracaso.

20 comentarios:

  1. compasión, reconocimiento, dignidad :-) y si, no hay ni buenos ni malos... es todo más sencillo, gracias por ser, besitos, buenas noches.

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  2. ojalá todos pudisemos ver el mundo con los ojos que tú lo miras, lo haces facil y bonito, gracias
    un abrazo

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  3. El ego es muy mal compañero en la mayoría de los casos.

    Te equivoca, te hace ser peor persona y te lleva a cometer errores bastante injustos.

    Hay que darle de lado, a veces...eh?? Solamente a veces..

    Un beso

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  4. Creo que ver toda la vida como una eterna competición hace que seamos constantemente infelices, que siempre estemos pendientes de nuestras metas conseguidas y de las derrotas que llevamos a la espalda y todo eso provoca que no valoremos los detalles más pequeños, pero no por eso menos importantes, pero que esos sí son los que pueden hacer que nuestra felicidad sea posible.
    Me gustó tu escrito y tus reflexiones.
    Besos y susurros cálidos

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  5. Piensa más en tus éxitos que en tus fracasos.

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  6. Creo que lo que existen son muchas realidades... tú realidad, su realidad... es estúpido pensar en buenos y malos, todo depende de en que lugar te posiciones. Un beso guapo.

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  7. Me gusta más pensar en la segunda opción, en la relatividad y en las circunstancias...

    Besos!

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  8. No siempre hay uno que tiene razón y otro que no la tiene. Casi nunca, de hecho.
    Lo que sí suele haber es alguien que decide que uno tiene toda la razón y el otro ninguna.

    Besos. No te lo tomes tan a pecho Jauroles.

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  9. Cuando me meto en la cama es cuando mi mente se vuelve más lúcida y hasta que no dejo por escrito lo que se me pasa por la cabeza no puedo dormirme,esas reflexiones a veces son las más interesantes y es que... aunque nos cueste reconocerlo el ego y el orgullo lo llevamos tan dentro que somos los primeros en renegar de el,es algo innato y a veces nos hace falta recordarlo para restarle importancia social a los problemas.En definitiva,si existe una competencia,el ego está bajo mínimos y habrá que alimentarlo.
    Un beso Jauroles

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  10. A mí, por la noche, y justo antes de dormir, la cabeza se me va dle sitio y empiezo a pensar (demasiado) hasta que me duermo.
    Buen fin de semana.

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  11. Yo soy buena y mala, las circunstancias inclinan esas partes de mí. Lo ideal sería actuar siempre en un término medio, suena tan bonito.
    No te castigues, ni todos somos tan buenos ni malos, somos lo que queremos y podemos en cada momento y si lo reconocemos... es lo más.
    Besos

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  12. Soy de la opinión que los fracasos no existen. Que las cosas a veces nos salgan mal forma parte de la vida, del aprendizaje...y, además, esos fracasos son necesarios, necesarios para cosechar otros éxitos y aceptar que nos hemos equivocado sólo es un acto de valentía y humildad.

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  13. El fracaso siempre está presente, ahí no tenemos nada que hacer. Mejor aceptarlo como algo natural.

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  14. Al ego hay que darle de vez en cuando una "curita de humildad" para que no nos domine y termine controlando nuestra vida. El autoengaño sólo sirve para entrar en espirales de autodestrucción por que la realidad no cambia por mucho que uno intente evadirla.

    Un beso

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  15. Eso pasa por estar dándole vueltas a las cosas a las dos de la mañana, seguro que a las cuatro de la tarde ya no piensas igual.
    besos

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  16. la vida es mucho más llevable cuando las esperanzas son modestas, por eso, aspira a poco y no fracasarás nunca jejejee, saludos

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  17. Es dificil verse así mismo como el malo, como el que erra, como el culpable de sus propios fracasos... Aunque en el fondo, todos vemos un poco de culpa en nosotros, entre mezclada quizás con la de los que en realidad no son tan malos... y con la llamada "mala suerte"

    Muakiii

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  18. Ains Jauro, que buena entrada..hace pensar, reflexionar... !vaya juez tan duro que eres contigo mismo! =)

    Sacas el niño que hace poco hablábamos en mi blog, el niño al que recurrimos para zafarnos del daño, ese niño, que es entrañable, pero egoísta..

    El "autoengaño" cuan necesario es, pero no me gusta nada llamarlo "autoengaño", ¿sabes cómo lo he llamado yo?, intento llevarme bien con él, pues tenemos que convivir durante muchos años, así que, le llamo "autodistracción". Siempre me digo a mi misma: "yo nunca me engaño, sólo me hago la distraída"..pues eso, si fallamos, claro que parte es culpa nuestra, ¿el porcentaje, qué mas da? a veces el 90 %, a veces sólo un 40%, pero nosotros siempre tenemos que ver en el 100% de algo, y es que de todos los fracasos, fallos o errores, tenemos que sacar algo, aunque sea un ápice, pero algo, sino si que nos habremos fallado...

    Vaya rollo te he metido..

    Bsos sin autodistracción, Jauro
    Nos leemos

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  19. No hay ni buenos ni malos. En este mundo no existe lo absoluto , solo una escala de grises que hay que saber interpretar y aceptar.

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