martes, 26 de abril de 2011

Nuevos aires

Después de unos días de vacaciones uno espera que a su regreso le hayan ordenado su mesa, vaciado la pila de trabajo acumulado y cambiado su incómoda silla de oficina por una reclinable y de color rojo. O, al menos, que algún que otro compañero haya decidido no volver para dedicarse por completo a crear una nueva cofradía. O, por qué no, que a su jefe le haya arrollado una procesión…

Pero no.

Aunque bueno, tras unas formidables mini vacaciones, uno ve las cosas un tanto diferentes, puede que con la mente más limpia. Y cuando, intercambiando anécdotas vacacionales con unos cuantos compañeros, nota que se ríe con ganas y además se siente correspondido, comprende que no todo está perdido, que no es todo tan aterrador…

Que hay miles de detalles que pueden ser malinterpretados.
Que existe una gran cantidad de prismas por los que mirar las cosas.
Que quizás no merezca la pena observarlo todo con lupa.
Que puede que no sea el camino el que está repleto de obstáculos, sino yo el que se empeña en buscarlos.
Que es muy fácil perderse, pero también lo es encontrarse.
Que casi siempre merece la pena hacer borrón y cuenta nueva.
Que guardar las distancias, con respeto, no es incompatible con una cordial sonrisa.
Que hoy puede ser como el primer día: sin condiciones, sin requisitos, sin clausulas, sin limitaciones, sin restricciones, sin obstáculos, sin juicios y sin prejuicios.
Que todo, absolutamente todo, depende de nosotros, está en nuestras manos, a nuestro alcance…
Y que, al fin y al cabo, la rutina también puede resultar extrañamente acogedora.

No sé, me siento con aires renovados, a ver cuánto me dura…

(Ya es primavera, ¿verdad? Lo sé, llego tarde, pero ya tengo mi flor en la oreja.)

17 comentarios:

  1. Me encanta tu decálogo, Jauro! Que sean muchos losdías de aire renovado. Un abrazote.

    ResponderEliminar
  2. Me quedo con borrón y cuenta nueva... las mochilas nos pesan más a nosotros que a los generadores de la misma. Un beso y bienvenido a la primavera. Un beso guapo.

    ResponderEliminar
  3. Pues sí que te sentaron bien las vacaciones. Un beso.

    ResponderEliminar
  4. :)) Ves, mira que cara más mona haces después de las vacaciones, descansado, agudo, sonriente, locuaz y optimista. Que bien sientan, eh?
    Cuando se te acabe el efecto me avisas, te presto mi silla!! es roja,nueva,y reclinable...ya ves, fué antes de los recortes ;S
    Petonets

    ResponderEliminar
  5. Yo también he venido renovada y con ganas de no tener malos rollos, a ver cuanto nos dura, jeje.

    un beso, y por cierto y Lunar?

    ResponderEliminar
  6. Esto está mucho mejor....
    Me alegra tenerte de vuelta. ;)

    besos

    ResponderEliminar
  7. Qué positivismo! Qué bien me ha sentado leerte esta mañana!
    Besos!

    ResponderEliminar
  8. joer!! q´suerte la tuya!!!
    los 4 días no me dieron p´na´!!!
    dime cuál es el secreto!!!???

    bikiños!

    ResponderEliminar
  9. Amen a todo.
    Me gusta lo que leo, ese es mi Jauro.
    Besos

    ResponderEliminar
  10. Esta actitud ante la vida es mucho mejor que la de hace un par de semanas. Dónde vas a parar!!

    ResponderEliminar
  11. A tí sí que te sientan bien las vacaiones.

    ResponderEliminar
  12. Ainssss, que reflexión más buena y cuanta verdad encierra...y qué dificil me resulta ponerla en práctica, aunque lo intento...

    Un abrazo!!

    ResponderEliminar
  13. No, no merece mirarlo todo con lupa. Ánimo!

    ResponderEliminar
  14. Me encanta el buen royo que me ha dejado este texto después de leerlo! Gracias!
    Un abrazo y un deseo

    ResponderEliminar
  15. Unos días de descanso sientan genial para ver la vida de otro modo.

    ResponderEliminar
  16. Me han encantado tus frases de reflexiones renovadoras :). Aunque no sé... eso de encontrar acogedora la rutina ya lo he experimentado varias veces y me da algo así entre vértigo y pánico...no sabría definirlo....

    Un beso... y por cierto, cómo me he reído con la entrada del chaleco XDXD!!

    ResponderEliminar