martes, 18 de enero de 2011

El autoregalo

Sí, vale, de acuerdo,… ya sé que hablar de los Reyes Magos el 18 de enero no tiene mucho sentido. Pero, ¿han quitado ya las luces de Navidad que adornan la ciudad?, ¿se han acabado el turrón y los polvorones en casa de mis padres?, ¿ha dejado de hacer frío?, ¿acaso he cobrado? Pues no. Por lo tanto, sigue siendo Navidad y punto.

Así que hoy os hablo de uno de los regalos que me trajeron los Reyes… Bueno, en realidad, aun siendo para mí, el regalo no iba directamente a satisfacer mis necesidades.

Me explicaré mejor:

Todo empezó aproximadamente a mediados de otoño. Cuando Lunar empezó a quejarse, cada vez con más insistencia, de que pasaba frio cuando dormía en mi casa, en mi cama… ¿Os lo podéis creer? La muy víbora se atrevía a poner en entredicho mi capacidad innata de calentarla bajo el lecho.

Yo, de inmediato, me propuse poner remedio a esta dañina afirmación. Así que empecé a ejercitar diariamente mis abdominales para, de este modo, fortalecer mi torso volviéndolo irresistiblemente libidinoso, haciendo que Lunar estuviera cachonda, y por lo tanto caliente, en todo momento... Pero cuando mi remedio estaba a punto de dar sus frutos, Lunar decidió ser más pragmática e incluyó un autoregalo en mis regalos de Reyes.

Para el que no entienda el término autoregalo, os explicaré que este tipo de regalo se caracteriza por ser un regalo que le haces a alguien, con el cual, el mayor beneficiado serás tú mismo… Como cuando le ofreces sutilmente un caramelo a un amigo con halitosis…

Pues bien, Lunar se autoregaló un nórdico para mi cama. Y para los más mal pensados, aclararé que no se trataba de un maromo de metro noventa, pálido de piel, con ojos claros y pelo oxigenado. No. Era algo mucho más banal: un edredón nórdico.

Desde entonces, Lunar dejó de pasar frio, pero yo empecé a pasar calor… Primero probé a dormir sin mi habitual pijama, oseasé sin calzoncillos… Pero como no había mucho que quitar, pues no sirvió de gran ayuda.

Llegados a este punto, necesitábamos urgentemente de decisiones drásticas, así que comprendí que la única solución posible sería dormir en contacto con el objeto más frío del planeta Tierra: los pies de Lunar… Así que cuando mi cuerpo alcanza temperaturas elevadas preocupantes, lo que hago es entrar en contacto con ese par de cubitos de hielo, ya sea con mis propios pies, con mis piernas o bien, en situaciones más críticas, con cualquiera de mis zonas erógenas.

Para terminar, a modo de confesión, os diré que poco a poco le he ido cogiendo el gustillo al nórdico, y lo uso incluso cuando ella no duerme en casa. Sin ir más lejos, una vez haya acabado de escribir estas líneas, me desnudaré, me envolveré en ese maravilloso edredón y me tocaré.

Sí, habéis leído bien: me tocaré, ¿qué pasa?

22 comentarios:

  1. Nada, nada, no pasa nada, que lo disfrutes.

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  2. Jaja, qué va a pasar? Nada.
    Que seguramente te guste.
    Un consuelo saber que Lunar tiene los pies más fríos incluso que yo, ya me estaba entrando complejo!

    Besos

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  3. Jajaja, las mujeres somos únicas en hacer autoregalos, yo lo llamo ser practicas, bien por Lunar.
    Y tócate, haces muy bien!
    Un beso

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  4. despues de mucho pensar leyendo tu entrada, estoy en disposición de afirmar casi con total seguridad dos cuestiones:
    1º LAS SEÑORAS SON LAS MAESTRAS DEL AUTOREGALO
    2º NOSOTROS SOMOS LOS REYES DEL AUTOTOCAMIENTO...o al menos eso creo, jejejeje
    salu2

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  5. Jejeje, a mi me encanta mi nordico, es un gran invento!!

    No pasa nada por tocarse, que va a pasar...!!:P

    Besitos

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  6. Supongo que, para igualar las condiciones, antes meterás las manos en el congelador ¿no?
    ;DD
    besos abrigados

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  7. jajaja, a ver si lo he entendido bien. Lunar ha metido un nórdico en tu cama para beneficiarselo ella pero resulta que os lo beneficiais los dos, incluso te lo beneficias en tu ausencia; y no teniendo bastante con eso, te tocas... eso, te tocas...
    Tú tranqui, que todo esto es normal... muy normal...
    jajaja
    Saludete

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  8. No es lista Lunar ni ná, y friolera!!
    Tú tócate todo lo que quieras vamosssss

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  9. Yo entiendo a Lunar, pasar frío en la cama es horrible, no se descanasa nada!
    Que te cunda ;)
    Besos^^

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  10. Jauroles eres un crak, me ha encantado tu entrada, préstame ese nórdico por faaaaaaaaaaa

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  11. Nada, jajajajaja. es genial que te toques. eso no puede hacer daño a nadie,. un saludo amigo

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  12. xd jajaja estas lineas me han dicho mas que muchas otras xD ok ok yo pensaba que todos los pies son cubitos de hielo

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  13. Pues al final vas a ser tú el mayor beneficiario del autorregalo de Lunar, no??? Ayssss, pillín!! :D

    Bess

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  14. Pues chico....
    lo de tocar genial

    lo del edredón, no ... y no, para los nordicos...y sus frios

    para nada....

    Besos

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  15. Jajaja, pues para ser un autorregalo de Lunar, no te lo estás pasando nada mal, no: te sirve para arrejuntarte con ella, para tocarte... jajajaja!

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  16. Ves!! si en el fondo Lunar pensaba en ti cuando compró ese regalo...dónde te ibas a tocar mejor que debajo de un nórdico (edredón)?? ummm me ha dado envidia y todo...me voy al mío!!! jajajajajaja

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  17. jajajaja terminaréis como mi marido y yo, él encima del edredón y yo debajo, a tomar por saco el sexo jajajaja
    Espero que no!!!

    Besos

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  18. ¡Un nórdico como juguete sexual¡ Fantástico, sois mis ídolos. Y lo mejor es que al final resulta que Lunar va a poder decir que con el regalo buscaba satisfaceros a los dos. Desde luego lo ha conseguido.
    He pasado un buen rato visitando tú blog. Gracias, nos leemos.

    Juan

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  19. Si es que las mujeres somos mas listassss, no sabía cómo hacer para que le calentaras los pies y tachán! el nórdico la mejor solución. :D

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  20. El nórdico es lo mejor que existe para el invierno, yo me meto dentro y sería capaz de hibernar como los osos.

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