jueves, 4 de marzo de 2010

Sala de espera. Parte III

Anteriormente…
La abuela con sus eructos olor a ajo, el abuelo a lo suyo… y, a todo esto, yo recibo el ataque de un skin-head de unos 4 años. Su madre coge en brazos al agresor…


Madre-Treintañera intenta sentar a Niño-Bruto a su lado, pero este la toma con ella y empieza a darle estirones de pelo y a morderle en un brazo. Ella intenta zafarse como puede y pretende disuadir al crio diciéndole que vaya a jugar con sus juguetes, pero Niño-Bruto ahora tiene como objetivo la yugular de su madre.

Entonces, ella abre su bolso y saca un pequeño Spiderman de goma y le dice al niño:
- Toma tu muñequito, toma.
Niño-Bruto agarra al superhéroe, se lo mete en la boca e intenta aniquilarlo con sus dientes. Eso sí, se ha olvidado de su madre. Me mira mientras mastica a Spiderman. Sus ojos me recuerdan a los de un pastor alemán.

Abuela-Eructadora remata la escena:
-Me recuerda a mi Manolo de chiquitillo, le daba por morderle a los niños del parque. Cuando le daba el ataque le teníamos que dar unos cuantos azotes, si no se liaba a bocaos con to'l mundo.
Pero, ¿hablan de niños o de perros?, pienso.

Llaman a consulta a Niño-Bruto y madre. Esta da un salto de su asiento, visiblemente deseosa de perder de vista a la pareja de abuelos. A Madre-Treintañera no le resulta fácil convencer a Niño-Bruto-Pastor-Alemán para que le siga, pero finalmente lo consigue con unas persuasoras collejas.

De pronto, Abuela-Eructadora me mira, me temo que me ha elegido como próxima víctima. Por suerte, a Abuelo-Salido no parezco interesarle... Saco mi móvil y empiezo a tocar teclas sin sentido alguno como técnica de camuflaje.
Parece que la abuela pilla la indirecta. Durante estos momentos de silencio desciende considerablemente el olor a ajo. Respiro.

Minutos más tarde salen de la consulta Madre-Treintañera e hijo. Ella se despide de la pareja de ancianos con un simple: “Que vaya bien.” Y se marcha rápidamente de la sala de espera. Mientras huye, me mira con un gesto que no sabría definir: Aún no sé si de compasión o de burla por dejarme a solas con los ancianos.

Afortunadamente, soy el próximo al que llaman a consulta. Al entrar, me contengo para no abrazar al doctor.

Cuando salgo de la consulta, me encuentro a Abuela-Eructadora inmersa en una conversación con una mujer de unos 180 kilos, que debe haber llegado a la sala de espera durante mi ausencia. Esta posee un tono de voz bastante elevado y eclipsa la voz de la abuela. Ambas hablan a la vez y ninguna de ellas parece escuchar a la otra. Detecto cierta desilusión en la mirada de Abuelo-Salido, supongo que añorando los pechos de Madre-Treintañera.

Sin más demora, huyo con un solo pensamiento en la cabeza: Auto-medicarse es bueno, auto-medicarse es muy bueno.

Fin.
Y contando contando..., resulta que ya estoy mucho mejor. Mañana de vuelta al trabajo...

22 comentarios:

  1. De verdad, parecen historias para no dormir! Un beso

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  2. Hombre, visto así. AUTOMEDICARSE ES BUENO, sin duda alguna. Jajaja

    Muy bueno

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  3. Jajajaja, yo paso de ir al médico, si total...siempre te manda lo mismo...y te ahorras escenitas de este tipo, que además he de decir, que son agradables para aquellos abuelos, que se aburren en casa y su sitio preferido son las salas de espera!!!! o No habeis visto aquellas que van a la peluqueria para ir al medico, o las que tienen cita a las 12 pero ellas se plantan alas 8 por si hay hueco antes y las llaman....son un número!!

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  4. Automedicarse es lo mejor...Ahora me pensaré dos veces eso de ir al médico...

    Lo que más me asombra es tu paciencia. Yo en momentos como ese, me da por pensar que estoy como en una peli de Tarantino en la que puedo liarme a tiros con todo lo que pueda y más...

    :)

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  5. Real como la vida misma. Aplausos¡¡¡

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  6. Para la proxima vez que te encuentres en esta situación te propongo la tecnica del desmayo o del ataque epilectico para que te libres de la espera, ya que de esa manera te meten de urgencia en la consulta y te evitas toda la tribu que nos has descrito jajajaja.
    Mis felicitaciones por los tres post con que nos has deleitado

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  7. uff! después de los 3 post creo que mi cuarto huele a ajo XD! Gracias por estos momentos y que te sea leve la vuelta al curro :)

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  8. Hay quien no va al médico para no encontrarse con estas escenas y hay quien va al médico porque no puede vivir sin estas compañías.

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  9. jajaja qué bueno. Por eso yo siempre llevo el libro en el bolso, camufla genial y te metes en tu mundo.
    Besos

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  10. jaja si ya te lo decía yo en el post anterior: no hay nada como automedicarse.
    besos

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  11. jajaja no sabes lo que me he reido con esta historia!

    ves, si por eso yo siempre me automedico!!! claro que es bueno! xD

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  12. Jajajajajajajaja..... definitivamente las salas de espera parecen mas terribles que la misma enfermedad jaja!

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  13. Primero, me alegra que estés mejor… sobre todo de cara al fin de semana, jajaja, y segundo, que me ha encantado la historia… cargada de humor y muy bien narrada.
    Un besito Jauroles, desde mi Jardín.

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  14. Jeje Jauroles, si lo peor de enfermar no es lo mal que te encuentras... sino en lo que te puedes encontrar en la sala de espera de urgencias!!!

    Saludinessssss

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  15. ¡Un hurra por el escritor y otro por el pobre médico que tuvo que atender a toda esa jauría!
    XD Me he reído mucho. Muy buena la descripción. la estaba viviendo. ;)

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  16. Me ha gustado mucho como lo has contado, era como verlo en directo.
    Mejor cuando te pongas malo vuelve al médico, ásí nos contarás otra historia surrealista! ;)

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  17. jajajaajaj ha estado genial!!!! enhorabuena , he pasado un rato muy divertido leyéndote.
    Feliz fin de semana.
    Un saludo.

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  18. Hola, Jauri! Gracias por esta maravilla de post... Me provocaste una sonrisa muy dulce!

    Te Quiere,

    Male.

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  19. jajajaja que bueno, me lo e pasado bastante bien leyendo ejjeej xD.

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  20. Pero hombre de Dios!
    Al médico se va con palomitas y un mp3, para pasar la tarde y disfrutar de la idiosincrasia nacional...

    Saludos con aspirina

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  21. automedicarse en muy bueno con tal de no pasar por la s.s jajajajajaj

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  22. Jaaajjajaajjaaja! Lo mejor, la técnica de camuflaje de apretar las teclas del móvil... Yo también la he utilizado en más de una ocasión, sobre todo, en el autobús, cuando alguien que me daba mal rollo (sobre todo, algún anciano o maduro-salido mirón de escote, como el de tu post) se esforzaba en mantener una conversación conmigo sin yo quererlo. Más tarde, el móvil sería sustituido por el iPod... La cuestión es abstraerse de lo que te rodea... Y automedicarse, visto lo visto, es lo mejor!!

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